Palabras para la memoria. Recinto poético para el nunca +

116 En el pa s del silencio Desde oriente una nube de grillos gimió toda la mañana y el pasto comenzó a secarse temprano por el exceso de sangre coagulada Cuando salí a mirar el sol el aire era irrespirable y los vecinos con los ojos atemorizados vigilaban las carreteras más cercanas los teléfonos funcionaban de vez en cuando con monosílabos de espanto y mis amigos desaparecían uno a uno del dial mientras los más sabios acordonaban sus órganos sexuales y se retiraban a sus madrigueras seguros de que tarde o temprano el peso de la injusticia caería sobre ellos (Entre las manos llevas las cosas que compraste y que empezaron a rodar en todas direcciones cuando escuchaste la noticia del bombardeo de los ríos de oro pudriéndose de las bestias corriendo por las ciudades desatadas de los hunos verdes y azules emparedados para siempre en la historia de las huellas de pesados

RkJQdWJsaXNoZXIy Mzc3MTg=