Juventudes. Miradas sobre adultocentrismo, género y masculinidades [volumen 3]

132 · Capítulo tres: Masculinidades situadas en la incomodidad Latina. Entonces, pudeelaborar unaconexiónentreel cursoymi interéspor estudiar los liceosmunicipalesparavarones, sumadamipropiaexperienciapersonal comopersona LGBTIQA+enun liceoparavarones; conestaconexióndecidí investigar lasexperiencias que tuvieron personas de las diversidades/disidencias sexo-genéricas en estableci- mientos educativos para varones. Trabajé soloconegresados deeducaciónmediaque iniciaronsusestudiosen2013(cursandoprimeromedio). Específicamenteusélaentre- vistaenprofundidadconenfoquebiográfico. Sin duda, las decisiones que me permitieron seguir investigando las dinámicas de los colegios y liceos exclusivos para uno u otro sexo/género, en función del género y la orientación sexual, fueron una interpelación a mi propia experiencia como estudiante. Si bien cada vivencia es única e irrepetible, pude constatar ciertos patrones sociales y políticos entre las experiencias que narraron las personas entrevistadas, pero también con lamía. Conceptos centrales: del género y la sexualidad en la escuela El sexo no es la determinación biológica de nacer con un genital determinado. El sexo es en sí algo social. El sexo no es el diamante en bruto. El sexo es el diamante trabajado. Esundiamante, sí. Peroesundiamanteal quecomosociedadya leasignamosunvalor. Tieneunprecio. El género es entendido como la construcción social que establece la diferencia entre los sexos (Ciccia, 2022; Rubin, 1989; Scott, 2011; Butler, 2002; Laqueur, 1994). Es decir, a partir del género conocemos los cuerpos de manera particular, y a partir de él es que las palabras hombre ymujer tomanun sentido casi natural en los respectivos cuerpos. El diamanteenbrutono tieneprecio. El diamanteconocidosí. Lomismopasaconnues- tros cuerpos. Antes de entrar en sociedad, no tienen sexo. Cuando la sociedad nos co- noce, ynosempiezaaenseñar anteotros, nosenseñaquédebemos ser, nuestroscuer- pos adquierenun valor. Al género se asocian distintas normas ymandatos. Los hombres deben ser de una de- terminada manera, y las mujeres de otra. Los hombres deben ser fuertes, proveedores y racionales. Las mujeres deben ser delicadas, dedicadas a los cuidados y emotivas. Amb*s 25 , al asumirse en tanto hombres y mujeres, se suponen heterosexuales (Rubin, 1989). 25. Enel textousaréel signo (*) como fórmulaparael usodeun lenguaje inclusivo.

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