La gran porotada. Recetas e historias del poroto en Chile

cada localidad y ambiente, como una forma de mejoramiento genético. Así se configuró esta relación entre las plantas y las personas, en la que existieron modos de preparar la tierra, sembrar, cosechar y realizar la selección de una progenie con características deseables. Se generaron tanto conocimientos como aprendizajes que se fueron transmitiendo de generación en generación respecto a los ciclos, las enfermedades y los cuidados de la planta. Cada opción tomada por los distintos grupos humanos incidió en los procesos adaptativos y de domesticación de los porotos generando las diversas variedades que conocemos. Un segundo aspecto es la diversidad de usos del poroto. Se debe considerar la alimentación no solo como una necesidad biológica para la ingesta de nutrientes y calorías, sino también como una forma de relacionarse, establecer nexos, crear tradiciones, hacer familia y hacer sociedad. En este sentido, encontrar porotos en múltiples sitios ar- queológicos domésticos, en diferentes zonas geográficas y asociados a diversos grupos culturales y momentos, refleja la importancia de este alimento en la vida cotidiana de estas sociedades. Por otro lado, encon- trarlos en contextos de entierros humanos, demuestra su participación en los fenómenos sociales relacionados con la vida y la muerte, donde su presencia puede vincularse a ofrendas o preparaciones destinadas a los muertos. La presencia del poroto en pipas para fumar de grupos Llolleo ilustra cómo los actos de fumar, beber y comer formaban parte de las mani- festaciones culturales de congregación de personas y de cohesión a nivel local y regional, donde esta leguminosa era parte de preparacio- nes implicadas en estas instancias sociales integradoras. A su vez, los hallazgos de restos de este alimento en piezas cerámicas del periodo Inca y también en keros (en particular del horizonte Inca) nos llevan a los eventos incaicos de libaciones estatales y ritos de alimentación y de festejo en conjunto con los muertos, vinculado al establecimiento del estado Inca. Finalmente es necesario mencionar la larga historia de uso del poro- to en nuestro país, que fue consumido por diversas culturas desde los primeros grupos ceramistas desde el norte de Chile hasta la zona sur. Este se configura como un alimento tradicional en tanto hoy en día su cultivo y consumo se mantienen vivos y en renovación, como este libro demuestra. Esta larga historia del poroto en el territorio se materializa en fuertes tradiciones de cultivos y preparación de alimentos con poroto en Chile. Desde esa historia el refrán nacional resulta más claro aún: ¡ser más chileno/a que los porotos! 17 la gran porotada recetas e historias del poroto en chile

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