Acompañar en la vida y en la muerte: recomendaciones para los equipos de APS sobre la preparación para la muerte de personas mayores en fin de vida

12 puedan tener lugar en las visitas domiciliarias. Esta acción puede motivarles a conversar sobre la muerte en instancias privadas. • Aun cuando no es posible evitar el dolor, un primer paso para la preparación es el reconocimiento de la muerte como algo próximo. Para ello, las personas en fin de vida y sus familias deben conocer la información sobre el estado de salud y pronóstico. Esta información puede ser reiterada en diferentes visitas, pues así se asimila de mejor manera. • Ayudar a las familias a tomar conciencia del progresivo deterioro funcional de las personas mayores, permite comprender la muerte desde otras perspectivas, como momento que trae alivio o descanso al final de la vida. El equipo de salud puede apoyarse en estas etapas del proceso de agonía para acompañar a los/as familiares, favorecer la toma de conciencia y así avanzar en el proceso de preparación de la muerte. • Promover que las familias y cuidadoras/es cuenten con instancias para reconocer y expresar sus emociones, de este modo, podrán compartirlas y apoyarse mutuamente. • Instruir a las familias y cuidadoras/es con la información necesaria sobre los cambios fisiológicos que se experimentan hacia el final de la vida, las familias podrán acompañar de manera más tranquila. Sin embargo, se observan matices y otras voces que hablan de que sí es posible prepararse y emergen experiencias comunes que nos permitieron indagar en prácticas que dan cuenta de una preparación, que podría sintetizarse en la búsqueda de tranquilidad y afecto para el momento de la muerte. Las personas mayores hablan de su muerte, comúnmente estas conversaciones son sobre sus decisiones con relación a los servicios fúnebres, en menor medida sobre sus deseos sobre los cuidados y sobre la muerte propiamente. Estas conversaciones comúnmente tienen lugar en momentos de mejor condiciones de salud. Para las/os cuidadoras y las familias, conocer estas preferencias ayuda a organizarse, anticipar algunas labores y contribuye a la aceptación de la muerte. El equipo de salud, en algunas ocasiones, contribuye con la entrega de información sobre trámites básicos. Las familias abordan el tema de la muerte con las personas mayores en relación con sus preferencias y decisiones fúnebres y los procesos asociados, como, por ejemplo, lugar específico donde ser enterrada, ser cremada, quiénes deben asistir, qué ropa usar, qué hacer con sus pertenencias, entre otras.

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