Metodologías críticas: experiencias y debates en el campo de las ciencias sociales y la salud
29 el papel de las metodologías críticas en el campo de la salud práctico, pero todo lo que pasa por el terreno de las ideas no existe o no se toma en cuenta, encubierto frecuentemente por clichés epistemológicos. «Es un estudio fenomenológico», «es un estudio longitudinal-transversal» [ sic ], «es un estudio interpre- tativo»… y ya. La o el estudiante no da cuenta de más. Veo en artículos, comunicaciones u otros trabajos debajo de un subtí- tulo que –en el mejor de los casos– dice «metodología», ense- guida dos renglones metodológicos y a continuación un extenso espacio en donde se explican los instrumentos, las herramientas con las que se está trabajando, y datos que cubren una forma- lidad de moral científica en el lugar donde esperaría encontrar una reflexión ética y metodológica. A la gestación biológica en el útero materno sigue la gesta- ción y crianza fuera del útero biológico, el útero social al que caemos cuando somos paridos y paridas al mundo: el cunero en el hospital para unos y unas; el regazo y rebozo de nuestra mamá para otros y otras. Ahí, en el útero social, y conforme logramos avance en nuestra maduración neurológica, comenzamos a sentar las bases de nuestro conocimiento del mundo. No son las mismas palabras las que se van naturalizando en el o la niña que está en un cunero que las palabras que se comienzan a natu- ralizar en el rebozo de la mamá o en los brazos de la partera; conformamos una idea del mundo con las palabras que vamos incorporando a nuestro paso por los distintos úteros sociales. Al paso del tiempo tenemos una idea del mundo y por ahí empieza lo que tengo que hacer hacia adelante, mi curiosidad está allí, tengo una idea de qué es el conocimiento, tengo una idea de cómo formular y contestar preguntas. Si el mundo es tal o cual para mí, entonces, ¿qué son las cosas del mundo?, ¿qué es el conocimiento?, ¿qué conocimiento es relevante?, ¿cómo se cons- truye el conocimiento para dar cuenta de esas cosas del mundo? Así, decir «es un estudio fenomenológico» no nos dice nada. A lo mejor nos habla de lo que pensaban Husserl o Heidegger, nos habla de esos señores, pero, con las disculpas de los maestros, aunque perdura en sus libros, su voz no es el mundo, aunque sí un referente del mundo.
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy Mzc3MTg=