Huella y presencia (tomo VI)
l·IL" ELl.1\ Y P ll.ESE:S:CIA VI tomó la Dirección de l Departamen to de Med icina . Ello coincidió con un reordenamiento administrativo del hospi- tal y de la Unive rsidad d e Chile a través de l cual se reconoce a los Departamentos como unidades administra tivas de la Unive rsidad . Fui llamado a la Dirección del hospita l pa ra insertarme en un Departame nto. Yo qu e r ía queda r e n e l De partamento de Cirugía, a l a lero de l Pro f. Csendes, qui en fue a la reunió n y me apoyó, pero e l Direc to r de l hospital , Dr. J osé Pablo Domínguez, e n for- ma auto rita ria y pre potente, di ctaminó que yo y mi Servic io de Onco log ía iba a quedar e n e l Depa rtame n to de Medi ci n a . Al ma rgen de la forma incorrec ta pa ra tomar la decisión,' deb o re- cono ce r que la resolución e ra la co rrecta ya que, con e l paso de los años la Onco logía Médi ca se perfiló a nive l mundial como una subespecia lidad de la Medicina Interna. El Prof. Rosselot, con su impecable conducción del Departamento y luego en su rol de Decano de la Facultad de Medicina fue un perma- nente apoyo para el desarro llo de nuestra Sección. Tras un par de años de trabajo solitario come nzaron a llegar "re- fue rzos". En los 81 u 82 aparece el Dr. VíclOr Gaínza quien había desarrollado una beca de Cirugía Oncológica en la Unive rsidad Ca tó- lica pe ro al poco inicia r sus actividades quedó claro que su deseo era ejercer la Oncología Médica (en la cual, hasta ese momento, é ra- mos todos "aficio nados") . El Dr. Gaínza se unió a mí en forma ad honorem y estuvo en ésa condi ción u n par de añ os. Así se hacía an tes, no digo que bien h echo, pe ro es interesan te q ue nuestra gen te joven, becados y o tros lo sepan . El Dr. Gaínza tenía eno rmes virtudes. Era empeñoso, trabajado r, buena voluntad , generoso. Los pacientes lo ado raban y él los veía en cualquie r momento, sin hora, sin fi cha y sin pago. Pe ro nadie es perfecto, y a mediados de los '80, por problemas que no es del caso de talla r, tuvo que dej ar e l hospital. Ai' í.os an tes había llegado, también en calidad de "ad honorem" el Dr. Francisco Orlandi, he rmano del ya mencionado "pionero" de la Oncología Luis O rlandi . Pancho estuvo, no recue rdo, si alrededor de cinco o siete años, con un d estacado apo rte a la sección , pero tuvo que mig rar po r razones económicas. Por aquéllos mismos años (inicios de los '80) iniciamos la fo rma- ción de postgrado . El Prof. Mauri cio Parada, junto con su cargo en el Departamen to 86
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