Nos seguimos movilizando: la revolución será feminista o no será
94 - Nos seguimos movilizando. La revolución será feminista o no será que sufren los liderazgos femeninos en espacios y discursos patriarcales, tam- bién en las organizaciones sociales. Además, creamos una comisión feminis- ta del sindicato que sigue siendo una de las más activas. El feminismo tuvo consecuencias no solo en nuestras demandas (demandas por los derechos de maternidad y paternidad para trabajadoras a honorarios, visibilización de nuestra condición de doble precarización por ser mujeres trabajadoras y trabajadoras sin contrato, denuncia de la exposición a situaciones de acoso y violencia en el trabajo a la cual nos encontramos por ser trabajadoras preca- rias, denuncia de la situación de trabajadoras a honorarios sin derecho a va- caciones pagadas, sino también en cómo funcionamos, nos relacionábamos e íbamos pensando y haciendo acción colectiva. De forma más cotidiana, vimos que compañeras de trabajo se acerca- ban y mostraban interés por el activismo y por las preguntas que estábamos levantando. En definitiva, espacios seguros, justos y con equidad. Notamos más entusiasmo e interés por la organización sindical. Nos hacían preguntas y levantaban temas importantes. Sin embargo, un número significativo de ellas no asistían a las reuniones de las tardes donde tomábamos decisiones. Velamos porque las preguntas que sabíamos les interesaban estuvieran en ta- bla, pero seguían sin asistir. Su participación nos parecía importante y en más de una oportunidad nos preguntamos cómo lograr espacios inclusivos y donde todas podamos y queramos participar. Observamos que al finalizar la jornada muchas compañeras se retiraban rápido, casi corriendo, a sus hoga- res. Preguntamos directamente por qué y la respuesta fue que tenían trabajo doméstico y de cuidados de mayores e hijes esperándolas. Sus jornadas de trabajo no finalizaban a las 18, ¡seguían trabajando por varias horas más! No era que no les interesara ir a las reuniones de las tardes, no podían. En parte por ello, nacieron las reuniones de almuerzo por campus y compañeras que antes no habían asistido a las asambleas participaron al fin. A pesar de este logro, vimos que siempre teníamos que mantenernos atentas a las situaciones específicas que nos condicionan como mujeres y disidencias, por ejemplo, con relación a nuestra carga global de trabajo, nuestra invisibilización en nu- merosos espacios, la disparidad en la toma de palabra, existiendo una deu- da histórica hacia nosotras… vamos por ese reparo, (re)construyendo y (re) apropiándonos tanto de contenidos como de formas para nuestras luchas. Inta Rivas, funcionaria.
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