Salud mental universitaria: voces, trayectorias y prácticas situadas

SALUD MENTAL UNIVERSITARIA • 159 El sujeto es depositario de una cierta his- toria familiar, de relatos y experiencias que dan cuenta “de las aspiraciones, de los logros, de los fracasos, de las proyecciones, de los temores, de las angustias y de los deseos de las generaciones precedentes” (De Gaulejac, 2016, p. 77). El sujeto retoma aquello que le fue transmitido de la historia familiar, al modo de una herencia de la que puede apropiarse o que puede padecer. Un elemento relevante en el marco de dicha transmisión es el proyecto pa- rental, esto es, aquello que los padres desean que el sujeto llegue a ser. El psicoanálisis ha planteado que los/as hijos/as están en el mun- do incluso antes de su nacimiento, a propósito de los ideales construidos por los padres para ellos/as. Como indicara Freud: “El niño debe tener mejor suerte que sus padres, no debe es- tar sometido a esas necesidades objetivas cuyo imperio en la vida hubo de reconocerse…Debe cumplir los sueños, los irrealizados deseos de sus padres” (1914, p. 88). Ahora bien, por cierto que no se trata únicamente de proyecciones y deseos: tal como subraya De Gaulejac (2016), el proyecto parental está profundamentemar- cado por la posición y la trayectoria social de los padres y, de igual modo, el lugar que ocupa un individuo en la sociedad y su identidad se construyen a partir de su posición al interior de una familia. Posición de origen que traza “los caminos posibles de ser recorridos, lo que se puede ser y llegar a ser” (Dávila, Ghiardo y Medrano, 2005, p. 80), donde el proyecto pa- rental representa el lugar de un posible des- tino, una referencia para el sujeto en vías de devenir individuo adulto. En Chile, una materia relevante para la fa- milia es la educación, sobre todo la educación superior, que continúa teniendo el sentido de una promesa individual de movilidad social que cobra particular relevancia para las fami- lias de sectores populares, en la medida que permitiría paliar la ausencia inicial de redes (Araujo y Martuccelli, 2012). Es así como la movilidad a través del mérito académico se constituye en una suerte de proyecto paren- tal paradigmático para los/as hijos/as que, al cursar estudios superiores, tendrán mejores oportunidades en la vida que las de sus padres. En el caso de los/as estudiantes de primera ge- neración, Soto (2016) subraya la relación exis- tente entre familia e integración al contexto universitario, al señalar que “la existencia de un proyecto familiar demovilidad ascendente por medio de los estudios parece asociarse po- sitivamente a la integración en la Universidad” (p. 1161). Si al proyecto parental se le suma el apoyo de los padres o de otros miembros de la familia, este “afecta significativamente las as- piraciones educacionales de los alumnos y sus intentos por graduarse” (Flanagan, 2017, p. 91), lo que resulta crucial para llegar al término del trayecto universitario, pese a las dificultades. Ahora bien, ¿con qué recursos académicos se aborda el proyecto de movilidad social vía educación superior? Tomando la metáfora de lamochila, ¿de qué se dispone en la bolsa para abrazar y hacer frente al nuevo régimen de exigencia que suponen los estudios universi- tarios? Tal como subrayan Castillo y Cabezas (2010), lo que define los proyectos de los/as es- tudiantes es que “una vez fuera del liceo [el/la estudiante] se mueve entre la intencionalidad y los méritos personales y aquellas condicio- nes estructurales que determinan las opciones que los sujetos tienen al momento del egreso,

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