Iquique: orígenes de su arquitectura en madera del siglo XIX

1.4. VEGETACION V FAUNA La vegetación en la zona es muy escasa ; los bosques de tamarugo se extin!Jlieron a principios de siglo como ya se mencionó . En las cordilleras limítrofes con Bolivia abunda un arbusto llamado llareta, planta resinosa utilizada como combustible. En "Chile hacia un nuevo destino" (12) se esta- blece que "La vegetación inexistente e11 el te"itorio ce11tral se i~inúa pobremente en la costa y densifico e,1 cactus y maturra- les espiposos en fa parte cordillcra1111; en el altiplano predomi- nan lo., pastos duros y aún arriba ap'1rt'ren cojines IÍf!Tlificadm de ·ár/Joles enanos y llchaparrados C"omu ln.t llan•r"s o q11 eñoa.t ". En "Los Primeros Americanos y sus descendien- tes" (13) se menciona que en las caletas abundan los mariscos, peces, cetáceos y alga~. "En los acantilodos y cabos rocosos ha/Jitan colonias de lobus marinos que co111'Ívn1 con una multi- plicidad de UVI?$. Al oriente de la cordillera de la cos ta. se des - pliega una amplia depresión intermedia disectada por valles transvenales, algunos de lo., cuales poseen ríos". "Toda esta geograf(a se encuentra bajo el influjo de cam41nchaca o espesas nieblas que proporcionan humedad a la costa desértica y posi- bilitan el crecimiento de cactáreas y algunos líquenes. En lo., valfes, pequeño., c11rsm fluviales permiten fo vida de camélidos, a;·es y, en oca.,iones, a/J1rndantes camaronr.t . El cálido clima imperar1le y los fértiles suelos favorere 11 u.na agricultura de cul- tivos tropicales. Hacia la cordillera dP. 1,os Andes, sobre los tres mil metros Jp altitud, se obscrmn numerosas quebradas donde merodean guanacos, vizcachas, zorros y muchos anima- (12) Conara, Op. cit. P.g. 207 113) "Los primeros americanos y sus descendientes". Museo de Arte Precolombino Editorial Antártica S .A. Dic. 1988, Santiago Chile, Pág. 314 . 8 les. Aquí también es posible desarrollar una producción agra- ria, pero con un énfasM en culti vo.~ de altura. Más arriba, pa- sando los cuatro mil metros, se encuentra la puna, con sus altiplanicirs cubiertas de pajo11ales y bofedales, los que per- miten la existencia de viruñm. parina.,, guafla tas, taguas gi¡!,m · tr.,, penlir,•s y avPs truc cs ". Es interesante, así mismo, la descripción de Darwin de la zona; Cuenta que "c,;11 exc,•pcwn del rnltur aura q11e se "li111r11ta de carroña, 110 1•i' otra ove alguna ni cuadrúpedos, ni reptil. 11i inwrto . En fas montañas de la costa.a la altura de unos 2.000 pies don di' e n es/a época el cif•lo está cubierto de nubes. crecían alguno., cactus en las hendiduras de las rocas y la arena aparecía tapizada por un Uque11 ralo que apPnas .te adhiere a la superficie. Esta pltinta pertenece ol género Clado11io y .tf' parece algo al líquen de que se alimentan los renos. En algunas partes era bastante espeso paro dar a la arena un tinte amarillo pálido visto de lejos. Más al interior durante la jornada entero de 14 legUO$, no vi rrnú que otra planta y fue un menudísimo líquen amarillo que crecía en lo, huesos de las mulas muertas. En mi vida había vúto un desierto tan digno de este nombre•.. El aspecto del suelo Pro notable por esttu cubierto de una grueso costra de sal común y d,, un aluvión salino estratificado, que parece haberse depositado mientras la tierra sP elevaba len ta- mentP sobre el nivel del mar. La sal es blanca mu_v dura _v com- pacta y se presenta en 11ódulos que sobresalen de la arena aglu - tinada .Y 1?$tán asociado., con mucho yeso•~ ( 14) (14) Oarwin, Carlos. Op. cit . Pllg¡ . 125 - 126

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