Pandemia y crisis: desafíos para las Ciencias Sociales

26 – pandemia y crisis desafíos para las ciencias sociales ensombrecidas por la redistribución de recursos públicos para favorecer las in- tervenciones hospitalarias, la adquisición de vacunas y los procedimientos de la- boratorio en detrimento de la atención primaria (p. ej., entre los años 2019-2020 la capacidad de respuesta del sistema de salud mental pública en Chile se vio reducida al menos en un 50%; Soto, 2020). En este contexto, consideramos de alta importancia priorizar las intervenciones en aquellos usuarios o consultantes que puedan manifestar una constelación de antecedentes críticos que predispo- nen a un mayor deterioro de su salud mental, consistente en la preexistencia de condiciones psiquiátricas, la manifestación de formas más inseguras de apego (p., ej., alta ansiedad y evitación) y una historia previa de trauma. La implementación de modelos breves y focales en psicoterapia, interven- ciones en crisis y consultorías, son fundamentales para el trabajo en contextos de alta presión asistencial, puesto que permiten disminuir las listas de espera, adecuarse a las dificultades de acceso y mantención de las intervenciones (De la Parra et al., 2019), favoreciendo la adherencia al tratamiento. Específicamente, al trabajar con grupos de mayor vulnerabilidad en el apego, se refuerza la necesi- dad de intervenir de manera sensible a sus necesidades emocionales particulares, pues el servicio de salud mental es parte de un sistema mayor de provisión de cuidados de la población ante el cual los usuarios generan expectativas de ayuda en condiciones de enfermedad y vulnerabilidad que activan el sistema de apego (Bucci et al., 2015), siendo las formas inseguras las que presentan mayor dificul- tar para consultar y adherir a los tratamientos. Así, en la crisis es de vital impor- tancia destinar esfuerzos para establecer y mantener una base segura y apoyar la recuperación en todas las etapas de la participación de los usuarios, desde la preadmisión, evaluación y la intervención. Por una parte, es fundamental que los profesionales en general y, particularmente los de salud mental, estén atentos a sus propias necesidades de apego, pues estas inciden en la relación terapéuti- ca (Parpottas & Draghi-Lorenz, 2015), sobre todo en tiempos de una crisis que invoca un espectro de ansiedades compartidas. Asimismo, es importante cuidar modo de ejercer una actitud profesional y terapéutica receptiva y sensible antes las necesidades emocionales de los usuarios, favoreciendo una asistencia estable y personalizada en el tiempo con aquellos que presenten condiciones de vulne- rabilidad más críticas. Dentro de clínica basada en el apego, se ha propuesto la formulación de preguntas que pueden abrirse desde una primera sesión, orientadas a explorar la cualidad de las experiencias de apego de modo que el/la clínico/a pueda sintoni- zar con las necesidades de apego del consultante ( Johnson, 2018). En esta línea, a continuación proponemos algunas preguntas que pueden facilitar la explora-

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