Los Tratados celebrados entre la República de Chile y la Sociedad Mapuche

60 Carlos Contreras Painemal Desde ahora, la condición de “súbditos libres”, que poseían los mapuche bajo el amparo de la Corona, cambiará radicalmente. Deberán éstos enfrentar una guerra contra Chile y Argentina, mientras ambos Estados esperarán el momento oportuno para romper el equilibrio militar que se había establecido. De esta manera, comenzará a surgir una odiosidad hacia lo mapuche totalmente contradictoria: por un lado, llena de glorificaciones y, por el otro, cargada de una semántica estigmatizadora, que circulará a través del discurso y que cruzará a la sociedad chilena, surgiendo un racismo intolerante, presente hasta nuestros días, sustentado en la consideración de que existe un “estado de naturaleza”, una anarquía en el pueblo mapuche, asociada a la barbarie, que lo convierte en amenaza para la institucionalidad (Kant, 1922, p. 23). En la Memoria que el ministro de Estado del Departamento de Guerra y Marina, José Javier de Bustamante, presenta al Congreso Nacional en 1835 expone lo siguiente: Se lamentan carnicerías, que con razón hieren la sensibilidad de hombres civilizados i cristianos: se grita contra la extracción que se hace a veces de indígenas de ambos sexos i de todas edades. Respeto la bondad de los que solo miran en estos actos la irritación que produce en los bárbaros el despojo de sus hijos i mujeres; repruebo también las carnicerías que no sean necesarias en la guerra; pero debe tenerse

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