Voces de la Universidad para la educación del nuevo Chile

33 Voces de la Universidad para la educación del nuevo Chile. 4. Desafíos para la educación superior En las últimas cuatro décadas el concepto de lo que significa univer- sidad se ha desdibujado y existe una desregulación en sus activida- des. Esto se ha vivido a la par con la masificación de la matrícula en la educación terciaria y el aumento significativo e indiscriminado de las instituciones privadas y de quienes se matriculan en ellas. Se ha visto que empresas llamadas universidades no dan abasto en términos de los mínimos de “calidad” establecidos por el Esta- do, por lo que se ven forzadas a cerrar y ser absorbidas por otras instituciones. Se ha hecho uso de cuantiosos fondos públicos para sostener proyectos privados. A través de la gratuidad, del Crédito con Aval del Estado y de otras instancias se ha registrado un tras- paso importante de recurso a instituciones privadas, a través del financiamiento a la demanda. Este financiamiento a la demanda, que ha repercutido en un gran crecimiento de la matrícula en instituciones privadas, se ha pro- ducido también en gran medida por el “rebote” de estudiantes que postulan a universidades estatales, pero que no logran quedar por falta de plazas en ellas.. En ese caso, se termina financiando pro- yectos privados que impiden el crecimiento del sector público que efectivamente tiene demanda. Las cifras son elocuentes: la matrí- cula en las universidades públicas hoy representa apenas el 15 por ciento del total de los estudiantes de educación superior. Más im- pactante aún es considerar que un solo grupo privado el que hasta el año 2020 estaba en manos de Laureate International, considera- do por años uno de los más “lucrativos”, alcanza a una cifra similar si se suman sus instituciones (Universidad Las Américas, Andrés Bello, Universidad de Viña del Mar, Instituto Profesional AIEP y Es- cuela Moderna de Música). Entre los otros grupos propietarios de las universidades masivas está la Universidad San Sebastián y el conglomerado Santo Tomás –dueños de la universidad de ese nombre, del Instituto Profesional y de una cadena de colegios. En la educación pública, por su parte, los procesos de “mercadización” han calado hondo, y gran parte del financiamiento se debe a la ven-

RkJQdWJsaXNoZXIy Mzc3MTg=