Tránsitos y trans-formaciones: Foro de las Artes 2021

149 dramático como el que ha vivido el mundo de las artes y la cultura. Como dato, según las estadísticas del Instituto Nacional de Estadísticas de Chi- le (INE), la tasa de desocupación de las actividades artísticas, en Chile, llevaron a elevarse por sobre el 50% y la disminución de la ocupación laboral en el sector, fue, principalmente, entre trabajadoras mujeres. La precariedad estructural que ha aquejado desde siempre a un sector mar- cado por la flexibilidad, la incertidumbre y la inseguridad laboral desde octubre del año 2019 —lo que conocemos aquí en Chile como el Estallido Social o la Revuelta Social—, han generado dificultades operativas para todo el mundo de la cultura. Desde entonces, este ámbito ha tenido que reinventarse en este contexto y, sobre todo, hoy con la pandemia. Pero esto nos lleva a hacer una reflexión mayor sobre el fenómeno. Hoy vi- vimos un contraste evidente con los discursos celebratorios sobre las industrias creativas y las condiciones laborales efectivas de quienes se desempeñan en estas. En efecto, el trabajo cultural está desprovisto de categorías laborales y, hoy en día, lo que se ha puesto en evidencia, es la inseguridad social y el malestar dentro del mundo de la cultura. Esto se suma, además, a cómo las grandes corporaciones digitales y sus lógicas algorítmicas y económicas, han sometido a los artistas y a las artistas a un escenario radicalmente competitivo. Si ahora es más fácil como nunca hacer arte, también es mucho más difícil sobrevivir haciéndolo profesio- nalmente. En este escenario, uno puede identificar tres ejes rectores o tres grandes dimensiones, que el mundo de la cultura ha desarrollado en el último tiempo. A partir de un estudio que hemos realizado junto con la investigadora Carla Pinochet y la investigadora Victoria Guzmán, hemos logrado iden- tificar tres grandes tendencias que voy a simplemente describir en esta conversación y para que sirva como escenario problemático. Si durante el Estallido Social, en primer lugar, identificamos un trabajo de proble- matización de la producción artística hacia una politización de sus con- tenidos, en esta ola crítica bajo la pandemia, los campos se han visto enfrentados a una necesidad de replantearse sus posibilidades y límites con respecto a su funcionamiento, pero, sobre todo, han tenido que re- plantearse sus contenidos culturales, sus formas de circulación y han tenido que elaborar estrategias, a partir de, por ejemplo, Zoom, para ha- cer circular sus obras, pero, al mismo tiempo, surge, entonces, una nueva problematización con respecto a los intermediarios históricos: ¿qué ocu- rre con las salas de teatro? ¿Qué ocurre con las librerías? ¿Qué ocurre con las galerías de arte en este contexto? * françoise benhamou y tomás peters p ú b l i c o s y d e m o c r a c i a : p o l í t i c a s c u lt u r a l e s d e l p r e s e n t e / f u t u r o

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