Reflexiones sobre la nueva Ley Chilena Antártica

5 La Antártica es el continente del futuro, pero tam- bién el del presente. Es hoy cuando debemos tomar las decisiones y emprender las acciones que le per- mitirán a Chile consolidar su firme vinculación con este espacio austral, reforzando una relación que se remonta al siglo XVI y se ha perfeccionado en las centurias siguientes. La nueva Ley Chilena Antártica, Ley 21.255, publi- cada en el Diario Oficial del 17 de septiembre del 2020 y en vigor desde el 16 de marzo del 2021, constituye un hito relevante en este proceso, resu- miendo esta extensa continuidad histórica. Pensada como una ley marco que sistematiza, ar- moniza y moderniza la abundante regulación de la República de Chile sobre la materia –más de 300 leyes y reglamentos dictados desde mediados del siglo XIX al presente– ella significará un impulso a la acción chilena antártica, permitiendo un mejor desempeño nacional tanto en las tareas de ciencia y presencia como en las relaciones internacionales que todo lo antártico trae aparejado y en la defen- sa de nuestros intereses soberanos. Gran parte de esos cientos de normas comprenden solo aspectos parciales, y no logran reflejar una visión global so- bre las directrices que deben guiar el quehacer del país al respecto. De hecho, la última ley de alcance general anterior a esta fue aprobada en 1955, desa- rrollándose en 1956 a través del Estatuto del Territo- rio Chileno Antártico. Como es evidente, la realidad política y jurídica del Sexto Continente ha sufrido

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