Cien propuestas para el país que queremos: diálogos al alero de la Universidad de Chile
30 cien propuestas para el país que queremos más sobresaliente en el diagnóstico realizado. La etapa participati- va del proceso constituyente impulsado por la Presidenta Bachelet en 2016 ya mostraba una sociedad con una agenda que priorizaba la justicia social, la igualdad, el reconocimiento de los pueblos in- dígenas, el respeto y promoción del medioambiente, y la igualdad de género. Así también se pronunciaba por una democracia más participativa y con claros equilibrios de poder. Esta participación es demandada porque se desea deliberar y dar cuenta de la solución de problemas para los que la democracia chilena no ha tenido res- puesta satisfactoria. Entre ellos, temas de derechos sociales, salud, educación básica, pensiones, seguridad ciudadana, vivienda digna y desintegración urbana, las crisis medioambientales o los temas de los pueblos indígenas, las regiones y el empleo. Hay sin duda otros, pero más allá de esta enumeración, lo que resalta en este escenario de demandas como cuestión central es el valor que la ciudadanía otorga a lo público, a los derechos universales, en definitiva, a un sistema político que reconozca y ponga en el centro de su acción la dignidad de las personas. Esto implica una renovación de la forma de funcionamiento del Estado, al que —como hemos dicho— se percibe lejano, hostil e ineficiente. Una propuesta de renovación democrática debe proponer políticas para corregir estas carencias con mecanismos que involucren a la ciudadanía en el proceso de toma de decisiones. La democracia requiere de una ciudadanía deseosa de partici- par y dispuesta a respetar los principios escritos y no escritos que le permitan el respeto a las decisiones de las mayorías y de los de- rechos de las minorías, la existencia de reglas válidas para todos en un Estado que se orienta hacia el bien común, y la tolerancia y el respeto mutuo que requiere una vida en sociedad. Durante años hemos visto a sectores de la ciudadanía que parecen dominados por el individualismo y la indiferencia hacia los asuntos públicos, lo que constituye también parte de la crisis democrática del país. La renovación democrática solo puede generarse a partir de una inte-
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy Mzc3MTg=