Juventudes en Chile: miradas de jóvenes que investigan [volumen 2]

272 – juventudes en Chile: miradas de jóvenes que investigan. volumen 2 ¿La inasistencia es solo física? ¿Incluye el “estar ahí sin estar”? Desde el contexto español, se señala: En el lenguaje del sentido común, el absentismo queda circunscrito a la ausencia física e injustificada de un alumno al aula, que tiende a ser considerado en la me- dida en que es reiterado y consecutivo. No obstante, otras formas de asistencia inconsistentes, irregulares o por materias resultan de difícil control y registro. (García Gracia, 2005: 350) Mientras realizaba mi práctica profesional en el liceo, tenía clases los lunes en la mañana —desde las 8:00 hasta las 9:30 am— y la mayoría de las veces, cuando llegaba a la sala, el panorama que me encontraba eran las sillas encima de la mesa sin ningún estudiante al interior del aula. Recién a las 8:15 horas empezaban a llegar, y a las 8:30 horas comenzábamos con cuatro o cinco estudiantes —de un total de diecinueve que pertenecían al curso—. Otra situación recurrente era cuando los y las estudiantes estaban en la sala de clases, pero en desconexión con el desarrollo de la clase, algunos atentos a sus celulares o aparatos tecnológicos y otros simplemente pensando en otros asuntos. En la primera situación descrita, el absentismo se caracteriza por una ausencia física del estudiante, que llega más tarde a la clase teniendo implicancia en el desarrollo mismo de la clase como un proceso. En cambio, en la segunda situación, el/la estudiante está presente físicamente, pero su mente no está atenta en el presente del desarrollo de la clase. En ambos casos hay un elemento que determina la situación de absentismo, y es que no hay una implicación directa de los y las estudiantes con sus procesos de enseñanza y aprendizaje. De manera recurrente, escuchaba por parte de mis estudiantes frases como “no me interesa esto”, “no estoy ni ahí aprender esto”, “esto [haciendo alusión a las clases] no me sirve pa’ na’ ”, “ pa’ qué voy a venir al liceo, si no me interesa”. Hay una desafección de los y las estudiantes hacia las experiencias y apren- dizajes posibles que el espacio escolar entrega, y la deserción solo es la etapa final de una serie de desenganches graduales (Pallarès, 2014). Por esta razón se define tanto como una problemática socioeducativa, por las causales y repercusiones que tienen en el desarrollo del sistema educativo público, que pretende ser de- mocrático, por lo tanto, es parte de las políticas públicas nacionales, pero tam- bién se define como una problemática pedagógico-didáctica, por las implican- cias en los procesos de aprendizaje y enseñanza. Serra (2016) establece cinco tipos de absentismo escolar, según el modo que se manifiesta la ausencia: a) absentismo virtual: cuando están presentes física-

RkJQdWJsaXNoZXIy Mzc3MTg=