Traumatología de la rodilla
T raumatología de la rodilla Ángulo Q El ángulo Q se forma uniendo una línea desde la espina iliaca anterosuperior y desde la TAT a nivel del centro de la patela. Este ángulo traduce el vector de tracción de la patela por parte del cuádriceps, mientras mayor sea el ángulo el vector muscular intentará lateralizar la patela en cada contracción interpretándose como un factor de riesgo anatómico para luxación patelar. Un valor de 20º o más se considera claramente alterado. En el examen de rutina no se registra el ángulo Q, pero si se insta a evaluar el eje de la extremidad, ya que un aumento del ángulo Q estará presente en rodillas con valgo, siendo el eje de la extremidad un parámetro que debe buscarse y registrarse rutinariamente. Signo de la Jota El signo llamado de la jota es en realidad el de una J invertida, se realiza observando la excursión de la patela mientras se realiza una fexoextensión pasiva de la rodilla, un signo de la J positivo se produce por una tracción a lateral de la patela en la extensión máxima que luego se reduce en los primeros grados de fexión al encajar en la tróclea femoral. Traduce subluxación patelar. En patología patelofemoral orienta más a inestabilidad que a dolor anterior. Aprehensión La prueba de aprehensión descrita en 1937, se realiza con el paciente supino con la rodilla en extensión máxima, el examinador intenta lateralizar la patela de manera inesperada pero no brusca, la prueba es positiva si el paciente se queja por una inminente luxación, lo que puede expresar verbalmente o puede retirar la pierna o intentar retirar la mano del examinador 18 . El dolor por sí sólo no hace positiva la prueba. Esta prueba es muy específca, 70% a 92% para inestabilidad patelar 19 , una persona que ha sufrido la luxación de su patela no permitirá que ocurra nuevamente y tendrá aprehensión frente al movimiento que eventualmente puede reproducir lo sucedido, lo que juega en contra de esta prueba es su baja sensibilidad, de alrededor del 30%, sin embargo, es una herramienta de gran valor y debe ser realizada siempre que se sospeche inestabilidad patelar. Unidad diagnóstica Habiendo realizado la anamnesis -explorado síntomas, mecanismo de lesión y antecedentes- y realizado el examen físico, se debe construir una unidad diagnóstica que permite plantear etiologías, exámenes a solicitar o iniciar un tratamiento. Es importante llegar a un diagnóstico acertado en un inicio, sin embargo, no siempre es posible, dado que los cuadros no se manifestan de manera típica o porque el origen es una patología atípica. Para evitar errores, es indispensable que el diagnóstico sindromático esté correcto y en caso de sospecha de lesiones graves descartarlas con la premura que se requiere. Los diagnósticos más habituales en rodilla son: disfunción patelofemoral, inestabilidad patelar, lesiones agudas del mecanismo extensor, tendinopatías, lesiones agudas de rodilla que 34
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