Estudios en homenaje a Alfredo Matus Olivier. Volumen I
– 487 – Sobre el significado de la preposición según • José María García Martín latinas o griegas; al mismo tiempo, parten del valor semántico básico de ‘conformidad’ o ‘adecuación’ que ya tenía en latín como preposición. Apartir de ahí, pasó a poder introducir oraciones, incluso sin el nominalizador que , con los mismos valores que ante sustantivo; por ello, en muchas ocasiones podemos considerar un verbo latente: más que eso, lo que ocurre es una analogía de valores significativos entre los dos esquemas sintácticos posibles en según . Ahora bien, puede argüirse que si lo anterior es cierto desde una perspectiva diacrónica, no tiene por qué serlo sincrónicamente: los empleos de según con sustantivo podrían ser resultado de elisión de verbos, por ser su sentido fácilmente recuperable, por lo que según sería en todos los casos un adverbio relativo de modo, o una conjunción subordinante. Este análisis es posible, aunque entonces la alternancia según – según que para introducir oraciones, existentes ambas desde los comienzos del idioma, aunque menos frecuente la segunda, no parece plenamente justificada. Más complicada es la tesis de la antigua Gramática de la RAE (§ 416): (…). Más simple parece suponer que según funciona, en todos los casos en que precede a sustantivo, como preposición (lo que viene confirmado por la historia). Como otras preposiciones, introduciría oraciones por medio de que anunciativo; pero su valor modal lo asimiló muy pronto al adverbio relativo como , adquiriendo algunas de sus posibilidades sintácticas, como introducir directamente oraciones (o elementos predicativos, frecuente en castellano medieval). La existencia de sintagmas del tipo como yo, como tú , etc., por un lado (aunque de valor no idéntico al de según yo, etc.; en cambio, “ según dice Juan…” = “ como dice Juan…”), y por otro la de frases como “ según digo yo ”, “ según dices tú ”, existentes desde el siglo XIII, provocó la interferencia de construcciones, originándose según yo , etc., formas que por otra parte se documentan tarde en castellano, y sólo en contextos muy marcados. En el fondo, según yo o según tú son herencia de empleos latinos inequívocamente preposicionales, donde secundum regía acusativo, contaminados con otras construcciones sintácticas de valor semántico muy próximo (Cano 1982: 219-220). De acuerdo con lo ya visto, el valor semántico fundamental de según , de acuerdo con Cano, es ‘conformidad’ o ‘adecuación’. Parten de ese significado otros más concretos o, incluso, alguno secundario, tal como indicamos en el apartado I: I: ‘conformidad’ o ‘adecuación’ 1) conformidad con norma u orden superior, costumbre, etc.: con este valor es normal, en la lengua medieval y clásica sobre todo, que el sustantivo aparezca sin actualizador en expresiones quizás fijadas por imitación del latín (cfr. Cano 1982: 213-214); 2) conformidad o concordancia de lo expresado en la oración con opiniones, enunciados, etc. de alguien, el sustantivo, el sustantivo introducido por según suele ser abstracto, o resultado de la nominalización de un verbo, incluido en el área de ‘pensar’ o ‘decir’ (y el contenido de ese pensamiento o enunciación es la oración); con este valor es muy frecuente que el término introducido por
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