El patrimonio arquitectónico industrial en torno al ex ferrocarril de circunvalación de Santiago: testimonio del desarrollo industrial manufacturero en el siglo XX

Los análisis respecto a la economía y sociedad del siglo XIX en Chile son amplios y variados, pero en todos ellos se recoge la tensión profunda entre las posibilidades y las limitaciones que no permitieron alcanzar los sueños del liberalismo de la época. Jaime Vito estima que uno de los factores influyentes en esta condición fue la falta de capitalización nacional, agravada por el endeudamiento del Estado a partir de la se– gunda mitad del siglo XIX, las carencias de la modernización relacionadas con la falta de posibilidades para una ampliación más sustantiva de los mercados internos, la ausencia de mano de obra calificada que alimentara la participación en actividades productivas nuevas aunque incipientes y la falta de un empresariado nacional con actitudes modernas y proyección a largo plazo 10 • La situación se debió a un comportamiento y actitud tradicional del grupo dirigente el que se caracterizó por un gusto de ser aristocrático independiente de las reales posibili– dades que se encontraban a su alcance y ligado a consideraciones circunstanciales. Examinando un estudio detallado de Rafael Sagredo, sobre las elites chilenas a lo largo de la historia, podemos ver como en el siglo XVIII se aceptó a los comerciantes más prósperos en los círculos sociales para mantener los niveles de prestigio. Los comerciantes ingleses sabían cómo trabajar los escasos capitales existentes para mantener los niveles de producción cuprífera y responder a las necesidades del mercado británico. Por su parte en el sector agrícola en períodos de alta demanda externa se aumentaron las hectáreas de tierras disponibles para las cosechas y se contrató abundante mano de obra existente. Con el boom del salitre no sólo el sector privado sino que, el Estado se contentó con per– cibir impuestos que no significaban mayores esfuerzos ni inversiones 11 . A nivel social a pesar de estas experiencias la élite no se transformó en burguesía, ni en empresariado sino que mantuvo su carácter aristocrático y tradicional que define sus actitudes, comportamientos y valores. Un estudio interesante que aborda el t ema es el de Fernando Silva Vargas 12 . El origen de un empresariado eminentemente nacional, está fuertemente condiciona– do por los rasgos que caracteriza nuestra economía subdesarrollada, en donde el contexto de factores no económicos adquiere suma importancia como valores anti-empresariales, normas sociales que atentan contra la innovación y el incremento de la eficiencia económi– ca. Entre 1860 y 1920 algunos capitalistas arriesgan inversiones de importancia que tratan de modernizar los procesos productivos básicos, aunque la mayor parte define sus intere– ses en otras áreas como la minería, el comercio de exportación y la agricultura. El sector industrial en dicho momento se caracterizaba por una carencia en la asimilación de cam– bios tecnológicos con un empresariado de origen predominantemente extranjero. 13 El liberalismo ideológico comienza a desarrollarse con más fuerza a partir de 1860, aunque sin presindencia económica total del Estado. El principio fundamental de no 10 11 12 13 Vito, Jaime. Liberalismo y financiamiento del Estado: un problema secular, en Dimensión Histórica de Chile, v. 11-12, Santiago, Chile, 1995, pp. 91 -102. Sagredo, Rafael. Élites chilenas del siglo XIX, H istoriografía, en Cuadernos de Historia Nº 16 Santiago, 1996, pp. 103- 132. Silva Vargas, Fernando. Notas sobre la evolución empresarial chilena en el siglo XIX, en Empresa Privada, Santiago, Chile, Fundación Adolfo Ibáñez, 1977, pp. 73-103 . Caviéres, Eduardo, 1998, op. cit., p. 19. 43

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