Desafíos críticos para Latinoamérica y el Caribe

74 CONCLUSIONES Los resultados encontrados a lo largo de esta investigación apuntan a que las relaciones de domi- nación económica y cultural del campesinado a las que están sometidas las mujeres, se reflejan en la devaluación y feminización del trabajo reproductivo que realizan y en la dificultad para ingresar al mercado laboral. En este sentido, como muestran Siliprandi y Cintrao (2011), las mujeres en general, especialmente las pobres, experimentan un proceso cultural y político de expropiación de sus capaci- dades para actuar públicamente y ejercer sus derechos. Un punto central que orienta las luchas de las mujeres agricultoras y campesinas es que el acceso a las políticas públicas tiene un impacto sustancial en sus vidas, permitiendo que se valoren sus aportes a la sociedad, contribuyendo a superar los pre- juicios aún existentes que impiden su pleno logro como ciudadanas. De este modo, el diseño de las políticas públicas analizadas sigue siendo muy tímido ante estos temas, especialmente en el escenario de desmantelamiento de las políticas públicas orientadas a la agricultura familiar en su conjunto, que incidió en varios programas dirigidos incluso a las mujeres campesinas. Además, otro punto importante verificado a lo largo de la investigación es que los grupos productivos de la agricultura familiar tienen una relación consolidada con los gobiernos estatales y municipales, que en los últimos años, a través de estas políticas públicas, han asegurado su subsistencia dentro de una sociedad dominada por grandes redes de mercados. Luego, hay una retroalimentación, en la que las políticas públicas posibilitan la inserción económica de la agricultura familiar, mientras se hace res- ponsable de que la mayor parte de los alimentos llegue a la mesa de los brasileños, convirtiéndose en actores centrales en la lucha contra el hambre y desigualdad. En el escenario actual del COVID-19, en el que la salud y el fortalecimiento de la economía son funda- mentales para superar los desafíos planteados, el Programa Nacional de Alimentación Escolar y el Pro- grama de Adquisición de Alimentos, al tiempo que generan ingresos para los agricultores y agricultoras familiares, también se convierten en importantes instrumentos para promover los derechos a la salud y la alimentación. Y, como se verificó a lo largo de la investigación, casos aislados enfatizan que estas políticas públicas sí son capaces de asegurar el flujo de producción, inserción económica y alimenta- ción en los lugares donde operan. Con todo, los recientes desmantelamientos sufridos desde el golpe legal-parlamentario de 2016, acentuado en el gobierno de Bolsonaro, interrumpieron esta canalización y acentuaron el regreso de Brasil al mapa del hambre mientras varios agricultores dejaban que sus pro- ductos se convirtieran en abono o se echaran a perder por falta de flujo. Aquí cabe destacar, una vez más, la importancia de la participación activa de la sociedad civil y, prin- cipalmente, de las redes, asociaciones y articulaciones formadas por mujeres agricultoras. Todas las conquistas a lo largo de la trayectoria brasileña de Seguridad Alimentaria y Nutricional parten de las demandas y presiones realizadas por ellos. La actual crisis sanitaria muestra aún más estas caracterís- ticas. Además, la pandemia abre las limitaciones del régimen corporativo de alimentos y del sistema alimentario basado en la mercantilización extrema de los alimentos - esta que es priorizada por la acti- vidad política del gobierno de Bolsonaro - mostrando que la agricultura familiar es la salida del hambre. Por fin, podemos concluir que los programas analizados son de suma importancia en la vida de las mu- jeres agricultoras. El PAA, en sus diferentes modalidades, y el PNAE cuando se ejecuta, valoran la mano de obra femenina, ya que crean canales de comercialización para sus productos, a un precio justo y con formas de operación que satisfacen sus necesidades. Por lo tanto, contribuyen a una práctica agrícola sostenible y saludable. Sin embargo, como se constata a lo largo de la investigación, aún existen fuertes desafíos para que pueda contribuir efectivamente a la construcción de una mayor autonomía económi- ca para las mujeres, el fin de la opresión, discriminación y violencia que las afectan, especialmente en un escenario de retroceso de las políticas públicas orientadas a promover los derechos de las comunidades campesinas y buscar espacios para las mujeres productoras.

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