Desafíos críticos para Latinoamérica y el Caribe
266 porcentaje mayoritario de toda la población migrante, ahora esta se ha diversificado. Desde 2010, los porcentajes de inmigración aumentaron considerablemente, así lo demuestra el informe de la CEPAL / OIT de Coyuntura Laboral en América Latina y el Caribe, el cual menciona que Chile es el país que más aumentó su población migrante entre 2010 y 2015 con un 3,5%. Según los datos otorgados por el CENSO 2017, la población migrante se distribuye de la siguiente ma- nera; Perú (25,2%), Colombia (14,1%), Venezuela (11,1%), Bolivia (9,9%), Argentina (8.9%), Haití (8,4%), Ecuador (3,7%), Otro (18,2%), Ignorado (0,5%). Pero de acuerdo a la actualización realizada el 12 de marzo de 2020 por el Instituto Nacional de Estadísticas, dichos porcentajes presentaron una importante variación, quedando de la siguiente manera; Venezuela (30,5%), Perú (15,8%), Haití (12,5%), Colombia (10,8%), Bolivia (8,0%). Según datos entregados por el Departamento de Extranjería y Migración (DEM), desde el 2005 al año 2013, la variación porcentual de los permisos otorgados a la totalidad de países fue de un 215,1%, frente a lo cual Haití creció en un 35.750%, República Dominicana en un 2.556,1%, Colombia en un 1.314,2%, Bolivia en un 1.301% y Venezuela en un 259,2%. El aumento ya más evidente de la población haitiana en Chile, se dio por dos factores principales, el primero fue el terremoto de 2010 en Haití, que terminó por coartar las oportunidades de vida y de tra- bajo en el país, y el segundo fue la Misión de las Naciones Unidas para la Estabilización en Haití, donde Chile participó activamente y se dio a conocer entre la población. Sumado a lo anterior, la no exigencia de visas que en ese entonces operaba para los ciudadanos haitianos, generó la oportunidad para este nuevo proceso migratorio. De este modo, la migración haitiana se configuró como la primera ola mi- gratoria de origen afrodescendiente en el Chile contemporáneo. Sin embargo, esto no estuvo exento de controversias, el aumento progresivo del arribo de migrantes haitianos, llevó consigo un aumento en los rechazos de ingreso al territorio nacional. Muchos de ellos, fueron reembarcados a su país de origen, si bien, algunos por no cumplir con los requisitos, otros por ser objeto de prejuicios por parte de la Policía de Investigaciones, de que estos pudieran permanecer en el territorio de manera irregular. En 2012, la población haitiana fue objeto de las tasas de rechazo más altas, en la cual el 50% de los recién arribados no era admitido. Es importante considerar que, debido al flujo migratorio desarrollado en el último tiempo, hoy existe una distinción entre quienes nacieron en el extranjero y hoy residen en Chile y quienes nacen en Chile, pero cuyos padres no. Los migrantes internacionales recientes, es decir, aquellos que llegaron entre 2010 y 2017 corresponden al 67% de la población migrante, en dicho periodo de tiempo. Si bien, en el contexto latinoamericano el porcentaje de población migrante femenina superó a la masculina, en Chile eso aún no sucede. Sin embargo, esta ha ido en un aumento constante durante el último tiempo y pasó de un 48,4% en 2018 a un 48,8% en 2019. Dentro de este aumento de la pobla- ción migrante femenina, encontramos un aumento de las mujeres afrodescendientes, principalmente de mujeres haitianas que llegan al país en busca de una mejor calidad de vida, pero lo que primero encuentran en el país es el rechazo y la sexualización hacia su persona. Ellas sufren la discriminación desde el control fronterizo inicial, la cual se origina por algo tan básico como su color de piel, así como también su característica fisonomía que las diferencia del resto. Si bien, en la última década, se ha dado mayor visibilidad a las mujeres migrantes tanto en el plano académico, analítico, mediante diversos estudios, así como también, dentro de la sociedad en sí misma, esto no significa que la discriminación y el racismo dejen de estar presentes. La sociedad chilena sigue invisibilizando la presencia de la población local afrodescendiente y los medios de comunicación se han visto incapaces de poder entregar información de forma clara, lo cual aumentó esta visión negativa, generando que los diversos mitos al respecto, perduren en el tiempo.
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy Mzc3MTg=