Desafíos críticos para Latinoamérica y el Caribe

220 estos ecosistemas” 27 , puesto que el déficit hídrico en Santiago bordea el 90% y en La Serena llega al 94%, según las cifras de la Dirección Meteorológica de Chile. Si bien el año pasado el gobierno creó una Mesa Nacional del Agua, integrada tanto por miembros del gobierno como de la oposición y de organizaciones civiles, cuyo objetivo era diseñar una estrategia para abordar la emergencia hídrica, tanto la convulsión social de 18O como la actual crisis sanitaria del coronavirus parecen haber desviado la atención y los recursos del Estado, aunque e advierte que “La Mesa del Agua, que organizó recientemente el gobierno, carece absolutamente de la presencia del mundo científico y de escasa representación social” 28 . Un hecho preocupante no solo por la premura que se requiere para abordar el tema, sino especialmente porque existe un amplio consenso entre los especialistas como ingenieros, organizaciones ambientalistas y ecologistas que, a causa del actual con- texto del Cambio Climático, el actual escenario representará muy probablemente “la nueva normalidad” hídrica de Chile, en paralelo (en el mismo contexto del CC) a lo que sucede en otras regiones del planeta donde “se prevé un aumento considerable del número de personas que viven en cuencas fluviales se- veramente afectadas de 1.400-1.600 millones en 1995 a 4.300-6.900 millones en 2050” 29 . Todo ello hace importante actuar con sentido de urgencia antes de que la falta de agua se convier- ta en un escenario aún peor de lo que sufren las comunidades alejadas de los centros urbanos de la Macro Zona Norte, y que obligue a tomar medidas de racionamiento, o proyectos de infraestructura que profundice la crisis en los sectores agrícolas –habiendo actualmente hay más de 100 comunas en emergencia agrícola–. Ante ello entonces, “el país no cuenta hasta el momento con una política hídrica a largo plazo, construida de manera colectiva, a través de un proceso de diálogo y en base a acuerdos mínimos entre los actores claves e interesados directos en el agua” 30 . Considerando solo ello, “(...) Chile es vulnerable a los efectos del cambio climático, incluido el mayor riesgo de inundaciones, una menor disponibilidad de agua para la generación de energía hidroeléctrica, una menor producción agrícola y las consecuencias que afectarán la diversidad biológica” 31 . Chile, históricamente ha funcionado con un modelo de extracción sustentado en la explotación de sus recursos naturales el cual dependen para su producción (o para la cadena de producción) del agua, ca- racterizado además de un escaso nivel de innovación y uso de las tecnologías e investigación científica. Así, por ejemplo, las explotaciones mineras en la Macro Zona Norte del país hacen uso intensivo de recursos hídricos escasos y los proyectos de ley para obligar a desalinizar, están pendientes sin informa- ción científica que los avale, o por el contrario, no existe control y fiscalización sobre su sobre-explota- ción, la que pasa desapercibida por las autoridades locales, regionales y del Estado chileno. El país basa su modelo primario exportador en commodities que dependen excesivamente del agua, siendo la industria agrícola, lamentablemente sin valor agregado, la que ha implementado tecnologías tradicionales para producir más y no para ahorrar agua, ciertamente agotando el recurso en sectores donde hoy se pretende llevar agua a través del proyecto de la Carretera Hídrica, siendo el actual con- texto de déficit hídrico un problema ético de distribución equitativa y eficiencia en el uso del recurso hídrico. En el Perú, la situación es similar o peor: “aunque tiene una oferta hídrica privilegiada, que lo ubica 27 Ibíd. International Panel of Experts on Desertification/WMO (World Meteorological Organization). P 2. 28 FIGUEROA, R. et. Al. “Por qué la carretera hídrica no es un proyecto sustentable”. CIPER Chile (Columna de opinión, Versión On Line). 08/07/2020. Recuperado de: https://www.ciperchile.cl/2020/07/08/por-que-la-carretera-hidrica-no-es-un-proyec- to-sustentable/    29 PNUMA. 2007. Cambio climático 2007: impacto, adaptación y vulnerabilidad. (resumen para Responsables de Políticas y Re- sumen Técnico. P 37    Fundación Chile. 2018. Resumen estratégico “Transición Hídrica”. P 45  30    OCDE. Evaluación del desempeño ambiental. 2016. P 20.  31

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