Desafíos críticos para Latinoamérica y el Caribe

216 Luego del periodo de modernización y enriquecimiento de China durante el gobierno de Deng Xiao- ping, periodo conocido como “apertura” al comercio, el país experimentó un nuevo “Salto Adelante”: la profunda reforma económica alentó las inversiones en áreas estratégicas del desarrollo económico del país como la industria pesada del acero, el sector energético (represas, plantas de energía en base a carbón), infraestructura portuaria como el caso de Shenzen, y el arribo de empresas occidentales a las metrópolis de la costa del Mar Amarillo para sostener el crecimiento del PIB del país. Este periodo de profunda reforma económica con Deng Xiaoping si bien fue la catapulta con la que el país deslumbró al mundo por su magnitud de reformar capitalistas, no fue suficiente para atender las necesidades de un país mega industrializado en el siglo XXI: polución del aire, contaminación de ríos, lagos por todo el este del país, el avance del Desierto de Gobi hacia el sur han hecho que las autorida- des del politburó del PCCh atiendan las nuevas necesidades del país hacia el futuro. Y allí es donde Xi Jinping, actual mandatario de la nación ha puesto severa y preocupante atención para no arriesgar el proyecto nacional del “Sueño Chino”, proyecto que el actual mandatario Xi Jinping, declara: “(...) Debemos perseguir la nueva visión del desarrollo verde y una forma de vida y trabajo que sea verde, bajo en carbono, circular y sostenible Se deben realizar esfuerzos para fortalecer la cooperación en la protección ecológica y ambiental y construir un ecosistema sólido para lograr los objetivos establecido por la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible” 18 China se ha enfrentado a una escasez de agua cada vez más grave, especialmente en la parte norte del país. La escasez de agua en China se caracteriza por la insuficiencia de los recursos hídricos locales, así como por la reducción de la calidad del agua debido al aumento de la contaminación, los cuales han causado graves impactos en la sociedad y el medio ambiente. Tres factores contribuyen a la escasez de agua en China: distribución espacial desigual de los recursos hídricos; rápido desarrollo económico y urbanización con una población grande y creciente; y mala gestión de los recursos hídricos. Si bien es casi imposible ajustar los dos primeros factores, mejorar la gestión de los recursos hídricos representa una opción rentable que puede aliviar la vulnerabilidad de China al problema. Mejorar la gestión de los recursos hídricos es una tarea a largo plazo que requiere un enfoque holístico con un esfuerzo constante. Las instituciones de derechos de agua, los enfoques basados en el mercado y la creación de capacidad deben ser la máxima prioridad del gobierno para abordar el problema de la es- casez de agua: (...) A pesar de que la mayoría de las regiones superaron sus objetivos, las ciudades más pobladas mostraron algunas de las mayores reducciones. Las lecturas de concentraciones de partículas finas en Pekín disminuyeron un 35 por ciento; la ciudad capital de la provincia de Hebei, Shijiazhuang, recortó su concentración un 39 por ciento; y Báoding, la ciudad más contaminada de China en 2015, redujo su concentración en un 38 por ciento. 19 18  JINPING, Xi. 2017. The Governance of China. Ed. II. Foreign Language Press: Oficina Estatal de Información del Consejo , la Oficina de Investigación de Literatura del partido de CPCCC, China International Publishing Group. P 562.   19 Greenstone, Michael. “China está ganando la guerra contra la contaminación”. New York Times (versión en español. On Line). 16 de marzo de 2018. Recuperado de: https://www.nytimes.com/es/2018/03/16/espanol/combate-contaminacion-chi- na-medioambiente.html

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