Desafíos críticos para Latinoamérica y el Caribe
125 mayoritariamente se establecen en países fronterizos. La mayoría de las narrativas políticas describen la migración como una decisión económica. Pero en- tender la migración en términos económicos es un error, de lo contrario la gente solo migrará a países con salarios altos, y por esa razón, es importante explorar el elemento subjetivo de la migración. Mi hipótesis inicial era que las similitudes culturales influyen en la migración porque la mayoría de los migrantes en América Latina viajan a países vecinos. Sin embargo, mi hipótesis inicial fue insuficiente. Según los datos presentados, la migración es la consecuencia de incentivos positivos y negativos. Entre los incentivos negativos, aparece el desempleo, la violencia y la persecución política. No obstante, entre los incentivos positivos se puede encontrar la oportunidad de alcanzar mejores niveles de vida, ayudar a sus familias y lograr seguridad personal. En este sentido, para alcanzar mejores niveles de vida, los mi- grantes tienden a preferir países con culturas similares. Algunos entrevistados dijeron que les gustaría migrar a países como Estados Unidos, Australia o Nueva Zelanda, pero descartaron esta idea debido a los procesos legales, los costos de viaje, las barreras idiomáticas, y las diferencias culturales. En conclu- sión, el elemento subjetivo (hecho de incentivos individuales positivos y negativos) es el que motiva la migración, pero elegir el país hacia el cual migrar es una decisión racional, en la que la ganancia econó- mica juega un papel relevante, pero no es el única. En cuanto al elemento subjetivo de la migración intrarregional de Latinoamérica, este queda demostra- do en que la decisión de migrar responde a motivaciones intrínsecas, extrínsecas, egoístas y altruistas. Sin embargo, estas motivaciones no son mutuamente excluyentes y queda demostrado que la decisión de migrar es multifactorial. Además, como se viene comentando, se confirma que los destinos más atractivos para emigrar son los países desarrollados, en donde es posible alcanzar mejores condiciones de vida. Pero las barreras legales, económicas e idiomáticas dificultan alcanzar mejores estándares de vida. A este respecto, es importante destacar que los migrantes prefieren países culturalmente similares y con mejores condiciones económicas. Por ello es necesario concebir que el factor económico juega un factor importante en la migración, sin embargo, no es el rol determinante, sino que, más bien, lo importante es la facilidad que tienen los migrantes para alcanzar mejores condiciones de vida. El gran problema de emigrar a Europa, Oceanía y a los Estados Unidos, es que, los migrantes latinoamericanos enfrentan políticas migratorias estrictas, barreras idiomáticas y altos costo de traslado, mantención y establecimiento. Finalmente, el presente ensayo es una invitación a crear una investigación más profunda con un mues- treo más extenso que permita cuantificar con mayor precisión los patrones del elemento subjetivo de la migración intrarregional de Latinoamérica, ya que, solamente explorando las percepciones de los mi- grantes es como se pueden crear políticas migratorias más complejas que sirvan tanto al país de origen como al país de acogida. La experiencia internacional e histórica muestra que los inmigrantes, incluidos los refugiados, contribuyen al desarrollo de sus países de acogida. Según el PNUD (2018), aprovechar el potencial de desarrollo de la migración requiere que las autoridades promuevan la integración so- cioeconómica y la cohesión social de los migrantes. Esto se puede lograr a través de la creación de pro- gramas de capacitación y educación para ayudar a los inmigrantes a encontrar trabajos adecuados. No obstante, las políticas de integración socioeconómicas también deben venir con medidas específicas para promover la convivencia cívica (PNUD, 2019). Por lo tanto, los países de acogida deben proteger los derechos de los migrantes y luchar activamente contra todas las formas de discriminación y trabajo forzoso. Varios países han organizado campañas de sensibilización pública sobre por qué las personas tuvieron que abandonar sus países y cómo contribuyen positivamente a las comunidades de acogida. Por otro lado, para evitar el resentimiento y la xenofobia, las poblaciones nativas necesitan ver los be- neficios directos de la inmigración. Esto implica que los gobiernos participen activamente del diseño de políticas públicas que apoyen la integración de los migrantes, y que, inviertan en programas que contribuyan al desarrollo de servicios públicos e infraestructura con el objetivo de lidiar con los desafíos del rápido aumento de la población.
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy Mzc3MTg=