Dossier N°7 del programa de Estudios Comunitarios Latinoamericanos de la Universidad de Chile: COVID-19, feminismo decolonial y revueltas populares
V ICENTE -X ILOJ , M. D ESCOLONIZANDO LA SUBJETIVIDAD OPRIMIDA : EXPERIENCIAS SITUADAS COMO MUJER INDÍGENA femenino, las formas y acepciones que toman en los diferentes momentos y hechos lo confirman: Ruk´u´x Kaj, Ruk´u´x Ulew (Curruchich, 2000, p. 49-50). Sin embargo, la ciencia occidental desvaloriza todo aquello que no construye para sí misma, llamándola “esencialismo cultural”. Y tercero amarrado a esto, que dentro de nuestro pensamiento se construye una mirada propia de comprender el mundo, que nos da la posibilidad de interpretarla, de construir conocimiento desde nuestro propio pensamiento, lo que a mi manera particular no puede ser sustituida por ninguna ciencia, teoría o paradigma creado por la mente humana. Desde esta mirada de mundo, planteo las distancias diametrales de implantar conceptos occidentales para interpretar lo que sucede en este otro mundo válido para nosotros los mayas. Para Pu Tzunux (2000) “el problema original entre una y otra concepción es su fundamento filosófico. Mientras que los valores mayas se sustentan en la tradición, los valores de sociedades occidentales que inspiran el feminismo se inspiran del mundo moderno” (p. 78). Existen también contradicciones relacionados al problema que subyuga a las mujeres al acceso al poder. Para el feminismo la mujer debe ocupar cargos públicos para alcanzar el principio de igualdad de derechos. En la cosmogonía la visión colectiva va en contraposición a esta mirada individualista de participación política y ejercicio de poder, lo que crea problemas de legitimidad en las comunidades mayas (p. 86). Reconozco los aportes del feminismo, la psicología, la antropología o cualquier otra ciencia en su contexto, principalmente porque las estudié y me adherí a ellas para interpretar nuestra realidad indígena. Lo hice desde la colonización intelectual y emocional que se configuró en gran medida por el mecanismo colonizante de la educación occidental recibida desde mi niñez hasta la universidad, buscando respuestas que me permitieran la liberación de aquello que aún no sabía qué era, pero que ahora comprendo como la búsqueda de mis raíces, de mi Maya’ na’oj. La colonización internalizada me llevó al punto del odio hacia mí misma, al rechazo a todo lo que yo representaba, en esta búsqueda por la verdad que me permitiera comprender esto que vivía. Estudié y me adentré a las ciencias sociales, y luego la misma profesión me llevó al camino de las comunidades rurales, confrontando mis pensamientos y emociones, provocando turbulencias en este proceso de descolonización. No pretendo idealizar nuestra cultura, porque ha sufrido grandes cambios como consecuencia de la invasión y colonia española, y hoy día por la invasión y neo - colonización del mercado consumista. Solamente puedo aportar desde este proceso de descolonización que vivo. Esto es difícil de comprender para la ciencia occidental, porque hombre y mujer se contraponen, no se complementan. El feminismo plantea una confrontación entre hombres y mujeres por la desigualdad de derechos entre sí, determinadas por el patriarcado. De hecho, el machismo y el patriarcado están presentes en las relaciones actuales entre hombres y mujeres indígenas, pero ello es una imposición colonial que coloca al hombre-mujer en confrontación, consumadas en gran medida durante la historia de opresión, pobreza, trabajo forzoso, violencia y negación que vivieron nuestras abuelas y abuelos. 48
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy Mzc3MTg=