Andrés Bello: libertad, imperio, estilo

88 Samaniego que en este punto es un copiante del último”. 51 Poco a poco los animales irán perdiendo los atavíos de los humanos para quedar reducidos a remotos ancestros suyos. Pero mientras eso no ocurría, pudieron ser tomados en sentido figurado. • Mediante estas metáforas literaria he intentado aproximarme a la no- ción de libertad que había en Bello. La cita que hace en uno de los pies de página de Filosofía del entendimiento nos revela este sentido perfor- mativo y a la vez discursivo de la libertad. Los tres versos de Lope de Vega, sacados a modo de ejemplo categorial, dicen: Cuanto contento encierra Cantar su herida el sano, Y en la patria su cárcel el cautivo; Tanto en cantar mi libertad recibo. 52 A continuación, revisaré el liberalismo de Andrés Bello desde perspec- tivas no directamente logocéntricas; es decir, no voy a centrarme en los meros argumentos, ni en los corpus de lectura, tampoco en las influen- cias directas y atmosféricas. Aunque todo esto no estará ausente, me interesa denotar la actividad de Bello en relación a tres asuntos. El primer asunto es el de Bello y el sentido de la autoridad, en el entendido que la autoridad es un motivo difícil en tiempos en que to- davía la libertad hacía pensar en alzamiento, en dejar atrás el Ancien Régime . El segundo, es el rol que cumplió frente a la polémica por la supresión de la institución inmemorial del mayorazgo castellano, pro- moviendo así el revolucionario y a la vez clásico principio liberal de la universal circulación de los bienes. El tercero, es su especial sensi- bilidad al “espíritu dramatúrgico” que, como postularé aquí, es el más liberal de los distintos ánimos que inspiran a la creación propia de los géneros literarios y que aterriza en su particular “arreglo” de la Teresa 51 Ibidem. 52 Citado en Filosofía del entendimiento, en Bello (Vol. III, p. 99 ).

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