Andrés Bello: libertad, imperio, estilo

753 las distintas modalidades del fascismo europeo— da cuenta de una vocación cosmopolita. No debe parecernos extraño que, en su dis- posición notable a rodearse de fantasmas y vivos ilustres, Salvador Allende haya vindicado su figura en un homenaje en 1949 . 137 Miguel Luis Amunátegui Reyes ( 1862 - 1949 ), hijo de Gregorio Víc- tor, discípulo de su padre y todavía muy pequeño del mismo Bello, 138 fue autor de varias decenas de libros (algunos dedicados a Andrés Bello; la mayoría a asuntos literarios); se destacó como pedagogo no- table, gramático e historiador, y fue presidente de la Academia de la Lengua durante dos décadas. Ambos primos pertenecieron a la gene- ración intelectual de Valentín Letelier, de Gonzalo Bulnes y a la de Nicolás Palacios, pese a estar en veredas opuestas, una generación un tanto anterior a las diversas críticas suscritas por Alejandro Venegas, Francisco Antonio Encina y Jaime Eyzaguirre. 139 Ahora me referiré a aquellos trabajos sobre literatura que muestran los —a menudo estridentes y acaso sesgados— juicios críticos sobre el estado de las letras durante el periodo que la misma obra historiográ- fica de los hermanos Amunátegui y la de los liberales afines insistió en llamar “Colonia”, a principios de la era republicana. Si hay un elemento común de juicio en todos los Amunátegui que he referido, ese es su desprecio indisimulado por el estado de las letras 137 En sesión del Senado del 30 de agosto de 1949 , Fermandois hace notar que ello fue extraño, situando a Amunátegui Solar entre las “figuras asociadas a sectores más bien conservadores”. Fermandois ( 2013 , p. 229 ). 138 Guzmán Brito ( 2008 , p. 40 ). 139 Otros Amunátegui que también tuvieron una existencia intelectual fueron los hermanos Gabriel y Gregorio Amunátegui Jordán ( 1898 - 1955 ; 1901 - 1981 ): el primero constitucionalista y administrativista, además de cientista político de férreas convicciones democráticas, escribió decenas de libros, formó a genera- ciones de estudiantes en el Liceo Lastarria y de abogados en la Universidad de Chile. El segundo, Gregorio, fue novelista, y liberal que apoyó la candidatura pre- sidencial de Salvador Allende en 1964 . Esto tampoco es novedad: ya en la década del treinta algunos liberales habían apoyado al Frente Popular, que triunfó con Pedro Aguirre Cerda; y a Juan Antonio Ríos, ver Correa ( 2004 , pp. 42 - 3 ). Esta familia tuvo una preponderancia fundamental en la historia intelectual de Chile, constituyendo muchas veces un bastión insobornable del progresismo. Supieron involucrarse en política como también hacerse a un lado; se opusieron a las inter- venciones militares de toda laya, a las dictaduras e intentos de tales, asunto que aparece en el primer Miguel Luis con La dictadura de O’Higgins , y también en su hijo, Domingo, cuya oposición a los militares ibañistas y a la derecha autoritaria le granjeó fama democrática al liberalismo.

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