Andrés Bello: libertad, imperio, estilo

60 que principia esta palabra: transición de la escritura ideográfica a la escritura fonética. Quinta época: r denota sola y directamente la sílaba ra. Sexta época: r denota el sonido que damos a esta letra en castellano. Es excusado advertir que esta historia de la letra r es enteramente imaginaria, y que sólo nos proponemos con ella figurar la marcha del entendimiento humano en la invención de la escritura alfabética. 94 La letra es una inscripción resistente, gracias a ella la naturaleza mis- ma puede ser medida trascendiendo los límites de la vida humana. 95 Bello, con todo, sabe de los materiales de la escritura, y no habría mirado con simpatía la “escritura en el aire”, de la que nos hablan César Vallejo, y con él, Antonio Cornejo Polar 96 e incluso Jorge Luis 94 El fragmento corresponde a “Bosquejo del origen y progresos del arte de escribir”, en Bello (Vol. XXIII, pp. 88 - 9 ) publicado en el número cuatro de El Repertorio Ame- ricano, en Londres, agosto de 1827 . En el mismo artículo, presenta la idea del origen de la escritura en la pintura. La curiosa incapacidad de los egipcios para saltar de la pintura a la escritura fonética, y sus similitudes con los mexicanos. Ambos “cultos imperios”, dice, desarrollaron el monumento, la pintura, pero no así la escritura. 95 En su Filosofía del entendimiento , Bello explicará que la escritura es algo así como el destilado, la simplificación racional de la pintura: “La pintura fué probable- mente el punto de donde se partió para encontrar este arte maravilloso [de la escritura]. La necesidad de fijar las tradiciones orales, tan fáciles de alterarse y perderse, hizo apelar a la pintura desde muy temprano. Empleada como medio de instrucción y como arte monumental, era natural que se procurase perfeccionar y espiritualizar su lenguaje, dando en él menos parte a los ojos y más al enten- dimiento”. Filosofía del entendimiento, en Bello (Vol. III, pp. 319 - 20 ). Con todo, en “Bosquejo del origen y progresos del arte de escribir”, artículo publicado en el cuarto número de El Repertorio Americano, de agosto de 1827 , Bello se refiere a las ventajas de la pintura, observando: “La pintura con todo tiene ventajas pe- culiares. Aunque habla un idioma indefinido y por eso oscuro, logra sobrevivir frecuentemente a la tradición, y en muchos casos pudo servir para perpetuarla. Un cuadro hiere continuamente la vista, y hace a la larga una impresión profunda. De aquí es que la pintura se ha considerado en la mayor parte de los pueblos como un instrumento poderoso para grabar en el alma los hechos pasados, los avisos de la experiencia, y las promesas consoladoras como las intimaciones terribles de la religión”. En Bello (Vol. XXIII, p. 80 ). Curiosamente, en un artículo publicado en El Araucano dice que la poesía “con sus brillantes cuadros conmueve y hiere la imaginación […]”. Citado en Rojo ( 2011 , p. 85 ). Esta capacidad de “herir”, como se ve, es también común a la escritura poética y a la pintura. 96 En Escribir en el aire , Antonio Cornejo Polar toma estos versos de César Vallejo a fin de denotar la hibridez de la literatura latinoamericana: “Solía escribir con su dedo grande en el aire/ Papel de viento”. Vallejo ( 2004 ). Bello, en cambio, quiere escribir sobre papeles industriosos (busca resguardar estos archivos del moho y la futilidad), y si es posible, en mármol. No le simpatiza el viento, y de verse obligado, hubiera preferido “codificar/ las leyes del viento” (como dice Esther Matte), antes de escribir en él.

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