Rutas hidrológicas : recordando a un colega por los senderos de la hidrología

R UTAS H IDROLÓGICAS 143 EPÍLOGO R UTAS HIDROLÓGICAS U NA MIRADA HACIA LA HIDROLOGÍA DEL C HILE DEL MAÑANA Las nuevas tecnologías y avances en materia de teledetección, reanálisis climáticos, pronósticos operacionales, asimilación de datos, modelos hidrológicos, proyecciones de cambio climático, y, sobre todo, el aumento en las capacidades de cómputo a través de supercomputadores, nos permiten pensar en grande respecto a cuales serán las rutas que seguirá la hidrología en los próximos años. Si bien en Chile existen muchos investigadores y profesionales que aportan a nivel internacional a los avances del estudio de las ciencias de la tierra y, particularmente, a la hidrología, dicho avance no se logra transmitir directamente a la práctica de la ingeniería nacional. Ya sea por los acotados tiempos bajo los cuales operan los proyectos más aplicados, la confianza y preferencia que existe por la opinión técnica internacional respecto a la nacional, o simplemente por la reticencia al cambio que pueden mostrar algunos, se termina generando una brecha entre la academia, centros de investigación, y la industria que aumenta cada día más. En ese sentido, para pensar en la hidrología del Chile del mañana bajo las prácticas de la actualidad, debiésemos diferenciar entre cómo ésta podría evolucionar a nivel de investigación/academia, industria (i.e., consultoría) e instituciones gubernamentales, donde posiblemente llegaríamos a la conclusión de que las diferencias en el progreso serían significativas, pudiéndose notar incluso un estancamiento en los avances a nivel de consultoría conexa al sistema hidrológico. Así, lo primero que debiésemos esperar para el Chile del mañana es reducir la brecha entre quienes desarrollan ciencia y quienes la aplican, pues, de una u otra forma, ambas partes buscan una misma solución, pero con objetivos diferentes. Para ello, se debe hacer más fluida la transferencia de conocimiento a través de más instancias de diálogo, o estableciendo relaciones colaborativas de mejoramiento continuo entre la academia, los centros de investigación, la industria e instituciones gubernamentales. Respecto al avance de la hidrología como tal, habiendo precisado la necesidad de facilitar la transferencia de conocimiento a quienes aplican en forma práctica los avances científicos, Chile está al debe con la comprensión y entendimiento del ciclo del agua a nivel nacional. Si bien el proyecto “Actualización del Balance Hídrico Nacional” dio luces de la oferta hídrica natural en Chile continental y Rapa Nui, el estudio del agua no se puede limitar a un proyecto de 1 o 2 años, sino que debiese ser algo continuo, donde a medida que se obtiene nueva información, se pueda incorporar en las estimaciones iniciales a modo de corregir los sesgos propios de cualquier herramienta que utiliza datos para su operación. Los sistemas hidrológicos, cambian en el tiempo, por lo que cualquier estudio sólo captura el instante. Así, resulta necesario establecer una política nacional que vele por el estudio continuo del agua y nos permita mejorar nuestra comprensión de su ciclo y realizar proyecciones futuras a corto, mediano, y largo plazo, que posibiliten la resiliencia hídrica de nuestro país. En términos de aplicación, resulta esencial la inclusión de las nuevas fuentes de información para el dimensionamiento de obras hidráulicas (e.g., percepción remota, productos meteorológicos grillados, proyecciones climáticas u otros), incluyendo, además de los conceptos tradiciones de riesgo y seguridad hidrológica de la obra, los conceptos de exposición y vulnerabilidad frente a las amenazas hidrológicas (e.g., aluviones, inundaciones, sequias, etc.), teniendo en cuenta que las amenazas no sólo responden a factores naturales, sino que también a efectos antrópicos producto de, por ejemplo, la planificación territorial en zonas de riesgo. Así, resalta la necesidad de integrar la componente social (e.g., asentamientos urbanos, uso de suelos, etc.) en el diseño hidrológico y, más aún, en la práctica de la hidrología en general. En conclusión, la hidrología debe avanzar a paso férreo en pos de dar lineamientos continuos a nivel nacional en materia hídrica, respecto a innovar en el uso de nuevas metodologías tanto para el estudio de la hidrología como para promover una gestión eficiente y eficaz de los recursos hídricos, anticipar los riesgos asociados a crecidas y/o sequías, diseñando la infraestructura requerida, considerando las diferentes realidades sociales y locales del país, y posicionando así al Chile del mañana como un país resiliente en términos hídricos. Ximena Vargas Mesa Eduardo Muñoz Castro Santiago de Chile, Enero 2021

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