Esos grandes detalles: 92 relatos escritos durante la pandemia

298 relinchando desesperadamente y pegando fuertes coces contra las la misma parte. Se hacía imposible dormir. Nos levantábamos junto a algún adulto para entrar a esta bodega por otra puerta que sí estaba habilitada. Y todo estaba en orden, las frutas en sus respectivos cajones, la bodega sin gente y la yegua en los potreros como a dos cuadras de la casa. Volvíamos a acostarnos y nuevamente volvía a repetirse la performance, una y otra vez. A la mañana siguiente susurrábamos sobre el tema para no asustar a mis primas pequeñas. A ellas se les inventaba cualquier fantasía…Y al pasar los días, finalmente el cansancio con el que nos acostábamos de tanto salir, correr y jugar, sometía al temor y al malestar, dando paso a un sueño profundo. Más allá del axioma “ver para creer”… Más allá de las correlaciones y disparidades entre lo sensorial y lo cognitivo... Más allá del cómo se difunden , manipulan y problematizan los diversos enfoques científicos y filosóficos sobre las percepciones en la esfera metafísica… No se trata de abordar temáticas aburridamente complejas tratando de manejarlas mediante contundentes análisis que giran una y otra vez en torno a las formas en que las ficciones espectrales dependen y desafían los discursos visuales contemporáneos con sus respectivos sesgos oncretistas. E x p e r i e n c i a D o s Observando algunos muebles antiguos, rememoro la casa de mi fallecida abuela Anita situada en ese triángulo conformado por tres iglesias): Los Capuchinos / La Preciosa Sangre / I Monasterio de la Visitación Las apariciones de mi abuela y las conversaciones entre ella y mi hermano en las madrugadas. Caminan por los tres pisos… Suben y bajan las escalas… Todos lo escuchamos. Solía disminuir notoriamente de la Temperatura del ambiente. A diferencia del campo, aquí mi abuela se sentaba a los pies de la cama de mi hermano y lo miraba. Mi hermano, calmo, la observaba en la penumbra, y en la mañana me comentaba lo sucedido. En el transcurso de las experiencias se van revelando los típicos deslizamientos entre teorías biológicas de lo ocular y los modelos epistemológicos de percepción del mundo contemporáneo. Ese cambio en la conceptualización de la visión desde un lugar “organizado y racional”, situado afuera del Geisterseher y hacia una comprensión más orgánica que enfatiza la confusa corporeidad del observador. Quizás el relato sobre una visualidad en la experiencia fantasmagórica se comprende mejor dentro de una dimensión polémica que tiende a protegerse de la mofa proveniente de un sin fin de paradigmas y teorías reprobatorias a su respecto. E x p e r i e n c i a T r e s A raíz del triángulo de las tres iglesias, recuerdo que estando desvelado una noche de primavera del 89, divisé un paño con forma triangular sobre un ropero que estaba a los pies de mi cama. Repentinamente éste se movió y

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