Esos grandes detalles: 92 relatos escritos durante la pandemia

255 micro-instantes en que el rostro muta entre expresiones faciales de alegría y lo mas monstruoso imaginable del cine de terror, pero esas micro fracciones de segundo pasan por alto en “la vida a tiempo real”. En ese sentido este tiempo que estamos experimentando, como muchas personas han dicho, se ha hecho lento y aletargado, tal como una película grabada en cámara lenta, una especie de tiempo Tarkovskiano que se ve sometido a un proceso cada vez mas espeso de extrañamiento, en donde el campo de lo visible en la cotidianidad se hace mas amplio a medida que las horas expanden su duración. Si nos encontramos en cierta manera viviendo en cámara lenta, el asunto no es que pasen menos cosas, sino que alcanzamos a ver la monstruosidad del tiempo escondida en “el tiempo real”, estamos viviendo con un filtro de cámara lenta que nos hace ver en total detalle nuestro día a día, analizarlo como investigadores que revisan un video milésima a milésima por pistas para encontrar el asesino. De esa misma manera estamos encontrando muchas mas pistas de las que buscábamos y esta experiencia de tiempo ralentizado funciona como un espejo donde vemos reflejados los espacios oscuros que se escondían en nuestro día a día entre cuadro y cuadro.

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