Calle... y acontecimiento

2 te libro sea, o pueda U gar a s r excede a este momento, l d la scritura. Por ahora e po iblc decir que este proy e o, (a ratos ha sido el acontecimiento de un lugar en tomo a una mesa... algunos gestos que hemos d po itado en la noche) ha devenido tambi, n en la forma de un libro, que innegablemente se mueve desde alguno de estos recintos que conforman el "paisaje cultural". L proveniencia de cada uno d nosotro as.i Jo indica (delata) . Hay un plano de inscripción atrás... y adelant , plagado de historias traducidas en datos. Sin embargo el plano está quebrado en infinidad d puntos como fisuras que al mismo tiempo on limites hacia lo riazo d las calles donde se debate la exp ri ncia humana sin la "Hi toria'' corno testigo. Quizás es aquellaap rtu-ra ese limite silencioso d sd nuestro lenguaje utíli ario, l lugar inconstituible, que no in cierto escozor, y traspa ando l limite de lo decible n st caso, aventuramos como 1 lugar donde acontece, en el marg n d si mismo, aquello que luego llamamos arte. Así, en medio d lo quebrado y frágil del di curso cualquier caída es previsibl . Lo qu a st libro, entonces, lo que pueda llegar a ser se desplaza más allá de tas páginas, siendo éste su propia experiencia en la ciudad, donde a pesar de cualquier o a con id ración, inexorablemente qu dará circulando, de igual modo como. La calle es e l soporte de las in rvenciones, el libro es el soport de lo que sea ese lugar y que ,j mpr - se cuela por la ventana... la call es el soporte del libro). A í e la c ·udad acoge también, y soporta a su manera, a cualqui r libro que circula. Pues un libro tambi ·n una forma de ser objeto, que ocupa un espacio en esta ciudad, haciéndose un lugar en medio d sur spiración. Un pequeño cu rpo con puertas batientes como lo r v rsíble de un um– bral qu vincula esa oquedad donde pudiera cab r una vida 2()

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