La memoria de la educación : historias y obra de galardonados y galardonadas con el Premio Nacional de Educación de Chile
LA MEMORIA DE LA EDUCACIÓN Historias y obra de galardonados y galardonadas con el Premio Nacional de Educación de Chile 248 en síntesis, muy “ni o”: “este niño es un encanto… es más travieso que el río… es más rico, más que la tierra y que los cielos”. (Encantamiento). A la par, hace un llamado a tener presente lo crucial que es esta etapa y la responsabilidad que ello implica a los adultos, ya que “pasados los siete años, lo que se haga será un enmendar a tercia y corregir sin curar”. Fundamenta este planteamiento, con la ya universal cita de su creación:“a él no se le puede responder: mañana. Él se llama “ahora”. En este contexto, su propuesta sobre los “Derechos del niño” hecha en 1927, es consecuente y demandante, y toma junto con los aspectos m s usuales en este mbito, otros como los que hemos seleccionado que dicen relación con la alegría, la libertad, el derecho a una educación materna especial, basada posiblemente en la ex- periencia personal de lo que ello significó en su vida y de lo que desea para los dem s ni os. Adem s de esta preocupación universal por los ni os, también lo hacía en lo particular a aquellos que conocía a amadrinaba. Seg n la pintora Guida Péndola, quien fue su colaboradora en sus ltimos a os, “Vez que iba a una ciudad apadrinaba a un niño y le costeaba los estudios.Y cuando había un dolor, ella sentía con la persona que sufría”. También se ocupaba de los que estaban lejos: “Ahora les escribo los encargos: no me lo opriman el pecho con faja. Llévenla al campo verde de Aconcagua, pues quiero hall rmela bajo un aromo en desorden de lanas, y como encontrada”. (Recado de nacimiento para Chile). Por lo expresado, habría que concluir que concibe al ni o/a como un ser de derechos integrales, donde el amor y el respeto a su “ser infantil”, es esencial, por tanto, lo que no haga adecuadamente y oportunamente en esta etapa, puede tener consecuencias difíciles de enmendar. Dem s est decir, la vigencia de este pensamiento, que lo ha recogido la Convención de los Derechos del Ni o, y los planeamientos m s actuales de la sicología y las neurociencias. 2.2. LA PEDAGOGÍAY LA ESCUELA NUEVA “La enseñanza, una de las más altas poesías”. Probablemente, 1917. “La pedagogía tiene su ápice, como toda su ciencia, en la belleza perfecta. Esta la escuela, es, por sobre todo, el rei- no de la belleza. Este es el reino de la poesía insigne. Hasta el que no cree cantar, aquí está cantando sin saberlo”. “Métodos activos de instrucción”. Punta Arenas, marzo 1919. “Jamás debe hacer el maestro lo que el niño puede hacer por sí mismo. La acción es lo que fortifica las faculta- des del niño y lo que acrecienta su espíritu”… “que no haya estado pasivo para el alumno, ante todo, esfuerzo personal”… “que el maestro cree el interés por el estudio, que solicite la curiosidad, que provoque la investigación, que despierte la iniciativa, que inspire la confianza en sí mismo, que sugiera analogías, que mueva, en fin, a sus alumnos a ensayar sus fuerzas y a probar su habilidad”. Discurso en la apertura del Congreso Pedagógico Cristiano de Montevideo. Marzo, 1925. “… son, también, las ideas pedagógicas atrevidas, que traen su tabla nueva de valores. Es necesario acoger para su revisión las más osadas críticas contra la escuela del pasado, pues su fracaso se está diciendo a gritos en todas partes del mundo. Ojalá algún día puedan Uds. propiciar un Congreso en el que únicamente se representen los tipos de las escuelas nuevas: traen una sangre roja de que necesitamos; menos vanidad que la escuela intelec- tualista que nosotros hemos sostenido para nuestra desgracia, más sencillez que la pedagogía pretenciosa que aprendimos; y, por sobre todo, más sentido humano”.
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy Mzc3MTg=