Policy Brief : propuesta para un sistema de áreas verdes para ciudades sostenibles y saludables

breves (Vásquez y Dobbs, 2019). Para poder aumentar las áreas verdes en tiempos acotados, se deberían implemen - tar programas que incentiven estas experiencias, junto a una mayor participación ciudadana en la creación y mantención de áreas verdes. A nivel internacional, ciudades como Milán, Barcelona, Seat- tle o Bogotá están elaborando y desarrollando planes para enfrentar la pandemia que promueven la reducción de los espacios reservados a los autos, a fin de destinarlos a la mov - ilidad alternativa y la recreación. De esa manera, se facilita el distanciamiento físico seguro y se reconoce lo esenciales que son las plazas, parques y espacios verdes. Entre las acciones emprendidas, las más recurrentes han sido la ampliación de veredas sobre pistas de autos, el cierre de calles para crear áreas peatonales y la creación de nuevas ciclovías (Taylor & Laville, 01 de mayo de 2020). París es una de las ciudades que tomó medidas de este tipo para enfrentar la pandemia, que ahora se quieren ampliar y profundizar, para desarrol - lar un cambio radical de la ciudad en los próximos años. La alcaldesa de esta ciudad, Anne Hidalgo, ha lanzado un plan para aumentar las áreas verdes, reducir sustancialmente el tráfico vehicular y promover la movilidad alternativa, según la idea de la “ciudad de 15 minutos” (García, 31 de marzo de 2020). Por otra parte, en Nueva York la oficina PAU ha propuesto un ambicioso proyecto para eliminar todos los ve- hículos privados de la isla de Manhattan y poder recuperar una superficie igual a cuatro veces el tamaño de Central Park (Manjoo, 9 de julio de 2020). Planear un sistema de áreas verdes La coyuntura actual es el momento propicio para impulsar proyectos de espacios verdes ambiciosos e inclusivos y para generar un impulso a planes y proyectos que ya están en de- sarrollo. Llevar esto a cabo requiere de un cambio paradig- mático sobre cómo se entiende la ciudad y los espacios verdes en ella; la crisis actual puede permitir ganar momentum en esta desafiante tarea. En tal sentido, es necesario avanzar hacia la planificación de sistemas de áreas verdes, lo cual puede multiplicar los ben- eficios que éstas entregan a la sociedad. Es necesario recon - ocer que las áreas verdes son de distinto tipo y tamaño y que no se limitan solamente a plazas y parques, sino que incluyen también jardines privados, cementerios, recintos educacionales, techos verdes, huertas urbanas, cursos de aguas, cerros y humedales, entre otros. Cada una de estas puede contribuir de distinta manera al sistema, aportando múltiples beneficios: algunas serán más propensas a cumplir con las exigencias de recreación y ocio, otras contribuirán mayormente a la regulación de la temperatura o del ciclo hi - drológico, otras serán más importantes para la conservación de la biodiversidad. Tales beneficios se multiplican cuando los espacios verdes están vinculados espacialmente, con el objetivo de permitir el movimiento de personas, especies de fauna, viento, agua y materia viva. Por lo tanto, un buen sistema de áreas verdes tiene que ser diverso, multifuncional e interconectado. Varias ciudades del mundo, como las ya citadas París y Nueva York, están aprovechando el contexto actual para avanzar en esta dirección, pero ya existían numerosas experiencias rele - vantes de planificación integrada de áreas verdes, que en los últimos años se han multiplicado alrededor del mundo. Un ejemplo muy reconocido es Vitoria-Gasteiz, en España, que desde hace varios años ha avanzado en diseño y realización de una infraestructura verde, que promueve la creación de redes ecológicas a la escala regional, municipal y de barrio (CEA Vitoria-Gasteiz, 2014). Otro ejemplo destacado es el “Green Plan Philadelphia”, que la ciudad de Estados Unidos lanzó en 2010, a fin de aumentar la calidad de vida, fomen - tar una economía sustentable y mejorar el medioambiente, reconociendo distintos elementos y espacios verdes, con sus respectivas visiones y metas (Wallace, Roberts & Todd, 2010). En Chile, también existen experiencias de interés. En el aproblemado municipio de Coronel, desde 2010, se ha pues- to en marcha un plan para crear una ciudad más verde y sostenible, permitiendo pasar de 17 a cerca de 50 hectáreas de áreas verdes urbanas en menos de 10 años y lograr una distribución equilibrada dentro del espacio urbano, propo - niendo un sistema de áreas verdes, que incluye desde plaza hasta áreas naturales, como humedales costeros (Lira, 2012). En Pichilemu, desde 2016 se ha diseñado participativamente un plan de infraestructura verde, a fin de crear un sistema que conecta, protege y hace accesibles a parques, acantila- dos costeros, quebradas, esteros y humedales (Brun et al., 2018). Finalmente, en Santiago avanza y se consolida el Plan “Stgo+ Sistema de Infraestructura Verde” que ofrece una mirada estratégica del verde urbano que permita articular actores y esfuerzos para transformar a Santiago en una ciu - dad más verde, justa y resiliente. 7 UNIVERSIDAD DE CHILE Vicerrectoríade Inves tigaciónyDesarrollo INVESTIGACIÓN INNOVACIÓN CREACIÓNARTÍSTICA POLICY BRIEF S e r i e D o m e s t i c a r l a C i u d a d

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