Optimización del riego en paltos y cítricos

armar nuevamente la válvula y ejecutar un riego manual, si la válvula no responde debe ser reemplazada. Emisores Son los dispositivos que van insertos en las laterales, encargados de entregar el agua de forma controlada. Lo emisores se clasifican de acuerdo al caudal de descarga (L/h) y por la presión que necesitan para su funcionamiento (bar). Existen emisores autocompensados, que mantienen un caudal estable o con mínimas variaciones dentro de ciertos rangos de presión, y los no autocompensados, en donde la relación entre la presión y el caudal es lineal, es decir, que a mayor presión los emisores entregarán mayor caudal. Existen algunos modelos de emisores de caudal regulable, a través del giro de su tapa; a medida que se atornilla la tapa el caudal será menor. Estos emisores no son autocompensados, por lo que, al regularlos, es muy difícil que todos entreguen un caudal similar; son ampliamente utilizados en sistemas de riego para paisajismo, donde se asocian especies con diferentes requerimientos hídricos; no son recomendados en sistemas de riego de frutales, donde se busca uniformidad en la aplicación. Los caudales en cintas de riego varían entre 0,3 y 1,5 L/h por emisor. Para las mangueras de polietileno (PE), que comúnmente se utilizan en riego de frutales, los caudales varían entre 1 a 25 L/h (comúnmente se utilizan de 2 a 4 L/h), y para microaspersores se desde 20 a 110 L/h (comúnmente se utilizan de 20 a 35 L/h); éstos se establecen en terreno en una estaca a la altura recomendada por el fabricante, para que cumpla con diámetro de mojamiento. Control de descarga y presión de los emisores. Para lograr la uniformidad y eficiencia de riego con un riego localizado de alta frecuencia, se deben mantener los parámetros de operación lo más estables en el tiempo. Por lo tanto, es recomendable, al comienzo de la temporada de riego y al medio de ésta, verificar si los parámetros se mantienen acorde al diseño, aunque mientras más frecuente se realice el control, más opciones de detectar y corregir los problemas a tiempo. Los parámetros clave a controlar son: la presión disponible en distintos nodos del equipo y la descarga de los emisores en distintos sectores de riego. Para medir la presión de funcionamiento de un sector de riego en particular se debe contar con un manómetro de mano con un terminal de aguja desmontable, tomas manométricas y un saca bocado (Figura 7).

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