Optimización del riego en paltos y cítricos

pigmentos en las hojas. Esta región del espectro electromagnético se le conoce también como “Radiación fotosintéticamente activa” (o PAR por su sigla en inglés). • Región denominada borde rojo o “red-edge” (~700 a 800 nm): es la transición entre el visible y el infrarrojo cercano, y es donde se produce un ascenso significativo, con alta pendiente, de la reflectividad de las cubiertas con vegetación (Figura 5). La energía incidente sobre la vegetación, en esta región del espectro electromagnético, es capaz de penetrar las hojas mejor que la radiación roja. Las bandas presentes en esta zona son muy sensibles a los distintos contenidos de clorofila, sobre todo en plantas adultas con hojas maduras. • Región del infrarrojo cercano (~800 a 1.400 nm): en donde la vegetación sana presenta los mayores valores de reflectividad, formando una meseta (Figura 5). Para estos niveles de radiación, la estructura interna de las hojas refleja en gran medida la energía incidente. A mayor cantidad de capas de hojas, mayor es el efecto sobre estas longitudes de onda. Esta región, además, aporta información relacionada con el contenido de materia seca. • Región del infrarrojo de onda corta (SWIR) o infrarrojo medio (~1.400 a 2.500 nm): posee una alta sensibilidad al contenido de agua en la vegetación y a la estructura del mesófilo esponjoso de las hojas, presentando dos sectores: de alta absorción y baja reflectividad, cerca de los 1.500 y 2.000 nm, aproximadamente (Figura 5).

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