Malestar y destinos del malestar: políticas de la desdicha vol. 1
148 – malestar y destinos del malestar Políticas de la desdicha aunque ahora en un registro en donde se encuentra el sujeto con la Historia en un es- tado determinado y determinante de la cultura , también se encuentra en aquello que se desata en los contextos de catástrofe, de la guerra, de los Estados de Excepción. De hecho, estas mismas claves igualmente las encontramos en la introducción de con- ceptos como violencia secundaria y la ulterior fractura del contrato social freudiano, en la instauración del pacto denegativo perverso y en la ruptura del contrato narcisista. Tales claves intentan dar cuenta de los registros enlazados, entre el campo histórico y los procesos de subjetivación, en aquellas marcas no-inscritas de tiempo, las cuales se perpetúan en lo que queda petrificado y anudado a la pulsión de muerte. Serán pedazos de muerte psíquica, de trozos in-nombrados de aquellas superficies subjeti- vas los que se reiterarán en la transmisión de lo traumático 24 , causando estragos en las generaciones venideras. En tal sentido, Abraham y Torok 25 nos advertirán que aquello que una generación dejó sin-nombre, en la tercera y siguientes se volverá a presentar de manera impensable, dejando sus vestigios en una formación de síntoma donde se anudan esos ecos sin tiempo 26 . Esta constelación de la vivencia real del trauma tiene una dimensión específica en el trabajo clínico. Así como la transferencia pone en acto lo que no ha sido ela- borado, otra dimensión de ella abre la posibilidad de la restitución y de la vuelta a poner en movimiento de aquello que no ha tenido lugar 27 . La transferencia aparece, de esta manera, como el marco desde el cual el analizante podrá construir y soste- ner una demanda de análisis si, y sólo si, el analista sea capaz de escuchar el cruce entre lo reprimido y lo desmentido, entre la historia reprimida y esa otra historia des-subjetivada, congelada, en vías de la desaparición 28 . En los términos de lo que, siguiendo a Freud, he propuesto llamar la ecuación etiológica ampliada 29 , lo anterior 24 Un mayor desarrollo del concepto de “pacto denegativo” se puede encontrar en Rene Kaës, “Rupturas catastróficas y trabajo de la memoria” en Janine Puget y René Kaës (comp), Violencia de Estado y psicoanálisis . Notas para una investigación (Buenos Aires: Lumen, 1991), 159-172.; de “contrato narci- sista”, en Aulagnier, La violencia . Respecto a investigaciones sobre transmisión, se pueden revisar los trabajos de Nicolas Abraham y Maria Torok, La corteza y el núcleo (1987; Buenos Aires: Amorrortu, 2005) René Kaës, Haydee Faimberg, Micheline Enriquez y Jean José Baranes, Transmisión de la vida psíquica entre generaciones (Buenos Aires: Amorrortu, 1996) y Roberto Aceituno, “Trauma, memoria y transmisión. Notas sobre historia y psicoanálisis” Revista de la academia , nº 10 (2005): 177-184. 25 Abraham y Torok, La corteza. 26 Cf. Serge Tisseron, El psiquismo ante la prueba de las generaciones. Clínica del fantasma (Buenos Aires; Amorrortu, 1997). 27 Roberto Aceituno, “Tener lugar”, en R. Aceituno (comp.), Espacios de tiempo. Clínica de lo traumático y procesos de simbolización (Santiago: Colección Praxis Psicológicas. Universidad de Chile, 2010). 28 Ver a este respecto las consideraciones winnicottianas sobre “el descongelamiento de la situación de fracaso”. Cf. Donald Winnicott, “Aspectos metapsicológicos y clínicos de la regresión dentro del marco psicoanalítico” en Escritos de pediatría y psicoanálisis (1954; Barcelona: Paidós Ibérica, 1999), 377-398. 29 Pablo Cabrera, “Tiempo, angustia y subjetividad”, en R. Aceituno (comp.), Espacios de Tiempo.
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