Sujeto social y proyecto histórico en la dramaturgia chilena actual

positivos, se culmina en un combativo llamado a la toma dé los terrenos a la luz de un incendio que proyecta heroica y trági­ camente a la protagonista, quien enfrenta la amenaza de un ar­ ma y la reclusión en un hospicio. No obstante, la obra no es en absoluto triunfalista, ya-que el otro conflicto se desarrolla en torno a la inercia de la ma yoría de los papeleros'. No se plantea un proyecto histórico global ni tampoco se ve el logro de las aspiraciones sectoriales al alcance de la mano. Más bien se vislumbra un camino posible en el que se tiene aún mucho que aprender y superar, contándose con pocos medios huma nos y materiales, los que se empequeñecen ante los recursos de los poderosos. Esta perspectiva es congruente con el contexto político en que se crea la obra, tras tres gobiernos que condenan o combaten la aproximación marxista a la realidad y que inhiben la orga­ nización sindical, en especial la articulación del movimiento social a través de los partidos políticos 10). Por otra parte, el ario '63 es uno de crisis económica, en la medida que nos encontramos ante el ciclo de caída de una po­ lítica económica reactivadora al final del período p r es id en­ cial de álesandri, (11) caracterizado por una elevada infla­ ción, desempleo y crisis de la balanza de pagos. El problema social era así acuciante, y en el ámbito urbano se manifiesta tanto en las huelgas sindicales, como en la or ganización poblacional naciente que inicia en eso:s años la (10) En 1947, en el Gobierno radical de González Videla, se dicta la Ley de Defensa de la Democracia que pone fuera de la ley al PartidoComunista, el que vuelve a la legali­ dad solo en 1958 a fines del 2o gobierno de Ibáñez, justo antes de las elecciones pre sidenciales en que triunfara Alessandri. Tanto Ibáñez como Alessandri son política­ mente independientes en la medida que no militan en partidos políticos (aunque son apoyados por ellos) y ambos tienen un discurso contrario a los políticos. El prime­ ro sustentado en un discurso populista, el segundo, en uno tecnocrático. (11) Hablamos de ciclo, porque una situación similar caracteriza los últimos años de los gobiernos de Ibáñez y de Freí.

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