Casas patronales : conjuntos arquitectónicos rurales

con un notorio sentido longitudinal, y exteriormente el volumen denota solidez y cierta prestancia formal en el trabajo de pilares, barandas y escaleras. Los corredores y otros elementos como parrones y ra– madas vienen a ser la característica más original de es– ta arquitectura campesina que ha utilizado este tipo de espacios intermedios con una generosidad poco fre– cuente en el contexto americano . Portales, galerías y claustros acogieron la vida ciudadana y comunitaria, en plazas, mercados, municipios, conventos y hospita– les, sin jugar un papel importante en la vivienda, como sucede en las Casas Patronales . "Esta arquitectura rural, con su paso entre el interior en penumbra hacia el exterior a través de un aumento de luz y de la escala en el corredor, el parrón, los caminos y finalmente el potrero es una de las creaciones más originales de Chile por su relación justa con el clima, con el paisaje y con la vida del campo ." (4). El muro de adobe, débilmente protegido por el estuco o polvillo, y la lechada de cal, se deteriora rápidamen– te si no se le protege de la lluvia, por lo que el alero se prolonga y se transforma en un corredor, util izado para circular, estar y trabajar. Pero es de esa intención de protección de la estructura que se origina una red de corredores que envuelve prácticamente toda la piel del edificio. En algunos pun– tos más asoleados o más sombríos, mejor protegidos del viento o de la lluvia, se establece un cierto equipa– miento de bancos, mesas, e incluso sillones . Enredade– ras, maceteros con flores en el suelo o colgando de las vigas y pilares, los hacen acogedores y habitables co– mo una prolongación de los recintos interiores, en los que los habitantes están protegidos del sol excesivo, o de la lluvia, pero en contacto directo con el exterior. "Los corredores fueron siempre una nota característica en las construcciones de esos años. Rodeaban los pa– tios, y sus pilares alineados cual centinelas eran los en– cargados de sostener la prolongación de la techumbre . Aunque impedían llegase el sol a las habitaciones dis– tantes o cercanas, los cuerpos edificados se extendían desmesuradamente y el papel de los corredores era la unión de los cuartos. El clima benigno de esos años permit ía este si6tema primitivo. Pavimentados siempre de ladrillos y los más modestos de .piedrecillas de río, daban la sensación de austeridad." (5). El corredor no es un allegado en la Casa Patronal tradi- 58

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