La producción de música popular en Chile
han sacado de ahí grandes tajadas de dinero para promo- cionar discos, para hacer algunos eventos que de ningún modo son los que identifican al gremio nuestro, al gre mio autoral. Un tristemente célebre Director de ese de partamento gastaba el dinero a manos llenas (y esto es bueno que lo sepan ustedes, aunque me estoy saliendo un poquito del tema), para llevar a sus secretarias a un convenio en Sud Africa. ¿Ustedes entienden lo que sig nifica hacer un convenio en Sud Africa?; seguramente en Sud Africa van a vender discos de "Si vas para Chile" y nosotros acá no sé qué tema. Realmente esto es un absur do. Pero, aparte de lo risible: ¿Cuánto dinero se gas té en el Departamento de Derecho de Autor, donde no hubo una sola reunión con los autores de música popular?. En 1980 se entregó 800 mil dólares a los autores extranje ros y solamente logró entregar al interior del país, la suma de 16 mil dólares. Además de eso está la falta de incentivo a nuestro gremio autoral de parte de los jura dos de festivales. El año *70 los participantes - compo 3itores en festivales de la canción, eran alrededor de un centenar; hoy día son las mismas 20 caras en todos los festivales. Para los cantores populares, los sellos grabadores cons tituyen un gran fantasma; los cantores populares no es tamos tan preocupados de ellos. Pero sí los autores; ellos viven pendientes de estos sellos grabadores. Fir man papeles que muchas veces ni siquiera leen, y quedan
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