La industria cinematográfica en Chile : limites y posibilidades de su demogratización

Nos cabe preguntarnos si la caída un un 75& • del publi co de cine desde 1972 há repercutido en un desmantela miento o inactivación similar do las salas de ditos, o si los empresarios o dueños de estas han podido absoro-er - y repartirse • esta baja no viéndose obligados a llegar a la medida extrema da ia cJausura. El análisis del Cuadro N° 14 nos Indica que, cuando ha ha bldo un gran descenso de la cantidad do salís de cine ac­ tivas, este es menor al descenso de la cantidad de espec­ tadores. Asi por ejemplo, tenjamos que entie 1972 y 1983 había descendido en un 75% el público. En jgual periodo, disminuyó en un 57% los establecimientos de cine y 39# la capacidad de público, en un 61%. Es decir, disminuye en un 20% menos de lo aue lo hace el público. y, esta disminución es pdulaTina, puesto qu<» obviamente responde a una decisión extrema, por quie ?n o déficit de operación o Taita de atractivo económico, en ei caso del empresariado pr ivado ( y del público, obligado hoy al me­ nos al autofinanciamiento ), el quo se toma tras un pe­ ríodo de tlemoo que se comprueba que no es >osible remon­ tar la actividad. El único descenso más drástico se obser­ va entre los años 73 y 75 ( de 40.000 apose itadurías ) y el 79-80 ( casi de 50 mil ), correspondiendo justamente, a los moomntos,lpeak, de la crisis de pública. Es posible que exMbiáorsa que habían ido a almi Lando la crisis de publico dél 75 con esfuerzo, hayan reventé- do- a ésa di turas Al disminuir la oferta y cerrar las salas abría bajado el público aún más.

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